Vacuna contra el virus del Papiloma Humano

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floro-hermesFloro Hermes Gómez Pineda

Twitter: @Florohermes

En las últimas semanas, contadas a partir del sábado 23 de agosto, hemos sido testigos los colombianos de confusas informaciones, que van y vienen, sobre los sucesos en la sala de urgencias del Hospital Nuestra Señora del Carmen, en el Carmen de Bolívar, sobre posible efectos adversos de la vacuna contra el virus del Papiloma Humano, dejando la rara sensación (entre la opinión pública) de estar ante un hecho punible que nadie quiere impedir o detener.

El señor Ministro de Salud y Protección Social, el ingeniero civil Alejandro Gaviria Uribe, quien es Magíster y Ph. D. en Economía, jugando en el campo de la Salud Pública y la Medicina Social y Comunitaria, compartió a través de su cuenta en twitter documentos, videos y comentarios de expertos, como manera de garantizarnos a los colombianos la seguridad y eficacia de la vacuna, para nuestro caso el Gardasil, de MerckSharp&Dohme, la cual actúa contra los serotipos virales 6, 11, 16 y 18, estos dos últimos responsables del 86% de los cuadros clínicos de displasia cervical, que es la condición previa para el desarrollo del 70% de los adenocarcinomas de cervix.

Es cierto que, tanto Gardasil como su competencia Cervarix, probadas alrededor del mundo con miles de personas, no mostraron efectos secundarios graves, pero sí comunes y leves como dolor, hinchazón, picazón, moretones y enrojecimiento en el lugar de la inyección, así como dolor de cabeza, fiebre, náuseas, mareo, vómitos y desmayos, tal como se lo señala (clara e inequívocamente) en la página web de Gardasil: http://www.gardasil.com/about-gardasil/about-gardasil/

Sin embargo, el National Cancer Institute at the National Institutes of Health, que es una agencia del gobierno federal de los Estados Unidos de América, afirma en su web denominada “Vacunas contra los virus del papiloma humano” http://www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/prevention/HPV-vaccine que: “Los índices de efectos secundarios adversos en la revisión de seguridad concordaron con los índices que se observaron en los estudios de seguridad realizados antes de que se aprobara la vacuna y fueron similares a los índices que se observaron con otras vacunas. Sin embargo, se vio una proporción más alta de síncope (desmayos) y de eventos trombos venosos (coágulos de sangre) con Gardasil que con otras vacunas”, cuestiones estas (sobre todo la última) que ningún médico deja de prestarles atención.

A esto debe adicionarse que, de acuerdo con la Vaccine Adverse Event Reporting System, que es una oficina de la Food and Drug Administration de los Estados Unidos de América, entre el momento de iniciar la administración de Gardasil y el 15 de mayo de 2007 hubo, en sólo los Estados Unidos, 3 muertes y 1637 reacciones adversas relacionadas con el evento de la vacuna, las cuales ascendieron en junio 30 de 2007 a 9 muertes y 2531 reacciones adversas. Sin embargo, hasta la fecha no se ha establecido aún si tal relación es de causalidad.

En conclusión, el juego que ha hecho el señor Ministro de Salud y Protección Social dentro del campo de la Salud Pública y la Medicina Social y Comunitaria ha sido nada afortunado, máxime teniendo el diagnóstico de una intoxicación por metales pesados de algunas pacientes, que su impericia centró en el terreno movedizo de la vacuna, sin quererlo.

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