Vamos a estar atentos

0

Camila-ZuluagaPor Camila Zuluaga
Twitter: @ZuluagaCamila

Por estos días todo es fiesta en nuestro país por cuenta del desempeño de la selección Colombia en el mundial de Brasil. Así mismo, nosotros en El Pueblo estamos de fiesta por ser nuestra edición número cien.  La resaca electoral se ha hecho más llevadera con estos acontecimientos y por supuesto ha ayudado a nublar la visión frente a cosas que siguen sucediendo en la realidad nacional.

Intentando decantar lo sucedido durante más de un mes, en medio de la incertidumbre de quién se sentaría durante los próximos cuatro años en la Casa de Nariño, concluyo, como ya muchos lo han hecho, que el presidente Santos ganó por una esperanza de paz y un rechazo a lo que podría significar el uribismo nuevamente en el poder.  Pero debe quedarle claro al mandatario que este no es un cheque en blanco que se le giró por su carisma y buen gobierno; es un apoyo que se le dio por descarte y por pensarlo más liberal, progresista y abierto que el movimiento con el que se estaba enfrentando. Por esa razón los ojos estarán bien abiertos para fiscalizar lo hecho, y por supuesto para apoyar y trabajar en lo que creímos: que el proceso de paz con las Farc puede salir adelante.

Y el primer reclamo que como ciudadana quiero hacerle, en este ejercicio de solicitud de rendición de cuentas al gobierno Santos, es que cumpla lo que prometió. No puede quedarse en flor de un día y una necesidad de la campaña proponer una medida populista y vendedora como la de revivir las horas extras. Recordemos que bien fuerte fue el ataque a Oscar Iván Zuluaga por haber sido ministro de hacienda del gobierno que adelantó la iniciativa de eliminarlas.  Sin embargo, parece que la propuesta del presidente fue flor de un día, pues bien sabe, como economista de doctrina neoliberal, que bajo su tesis, revivir las horas extra para los trabajadores traería consecuencias negativas para los industriales que sin titubear empezaron a reclamarle.  Por esa razón, uno de los más importantes alfiles en el legislativo, el hoy senador y presidente del Congreso, Juan Fernando Cristo, hizo desde su cargo la gestión para que el proyecto que ya había sido presentado por el Polo Democrático, que precisamente le devolvía la posibilidad a los trabajadores de cobrar mejor y con un margen de tiempo más amplio las horas extras trabajadas, se cayera.

Ante los reclamos de la ciudadanía por el hundimiento de dicho proyecto en el legislativo, representantes del gobierno nacional, con premura y tal vez con poca seriedad, salieron a decir que el gobierno presentaría su propio proyecto para cumplir lo dicho en campaña. Esperemos que no duerma el sueño de los justos, pues el balance legislativo del periodo que termina deja mucho que desear; muchos proyectos con poco fondo e importancia fueron los aprobados y los realmente importantes quedaron por fuera, como lo fue la reforma a la salud.

Reducir el desempleo,  la brecha de desigualdad, conseguir la paz y generar un mayor crecimiento para el país fueron otras  de sus promesas en campaña. Esperemos que estas, a pesar de ser tan etéreas, en algo se cumplan, y su discurso no quede como el de tantos otros enredado en la coyuntura y entregado a los compromisos políticos adquiridos. Desde ya se esta hablando que son pocos los puestos con los que cuenta para la larga fila que está en espera.

Empezamos un nuevo periodo y así mismo los ciudadanos, a pesar de haber votado por descarte y así contar con el mismo mandatario, iniciamos con nuevas expectativas. En medio de todo tenemos la ilusión de que con la promesa de la paz una nueva Colombia será la que vendrá. Esperemos que el mandatario sepa aprovechar el momento  y sea conciente de su suerte.

Una cosa más: Ya que no tiene que buscar la reelección sería bueno que durante estos cuatro años este gobierno dejara de usar los enlaces que tiene con la prensa para presionar periodistas y direccionar información.

Comments are closed.