Villahermosa no es villa y mucho menos hermosa

0

Tomada de la pagina del PuebloEl hacinamiento de más del 300 %, el mal servicio de salud, la drogadicción, la violencia y el mal estado de la infraestructura son algunos de los suplicios que tienen que padecer a diario los reclusos de la cárcel de Villahermosa.

A pesar que desde hace muchos años se conoce de las diferentes problemáticas que se presentan en la cárcel de Villahermosa, apenas en febrero, la Personería de Cali comenzó a hacer un seguimiento real de los trabajos que se hacen dentro del centro penitenciario. Todo por cumplir con los puntos ordenados por la Sentencia de Tutela 096 de agosto de 2013.

Son muchos los calvarios que históricamente han tenido que pasar los reclusos, desde la mala atención en salud, la drogadicción, la violencia, la falta de acceso a algunos servicios básicos y, según informa la Personería, las condiciones de infraestructura, que son precarias y en cualquier momento pueden colapsar. Sin embargo, el problema principal siempre ha sido el hacinamiento.

Por esta razón, el tribunal ha ordenado iniciar dentro de los siguientes cuatro meses (y hasta los siguientes dos años) un traslado progresivo de los internos a “otras cárceles del país o centros penitenciaros donde no haya sobrepoblación, hasta que los internos en Villahermosa correspondan a su capacidad”.

No obstante, este es un dilema que enfrenta el país en general, que según cifras publicadas en mayo pasado por del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), el índice de hacinamiento en las cárceles del país supera el 55 %, sobrepasando en 41.802 internos la capacidad del Establecimiento Reclusorio de Orden Nacional e Internacional (Eron).

Algo que preocupa claramente a la Personería de Cali, ya que según la visita que hizo esta entidad el mes pasado se constató que el registro alcanzó los 6430 internos (de los cuales, 3623 son sindicados). De esta población ‘interna’, hay que sumarle una población en ‘extramuros’ de 2168 condenados, quienes cumplen sentencias de detención domiciliaría, y cuyas vistas domiciliaras deben ser controladas por el Inpec. En total, en custodia la Cárcel de Villahermosa tiene aproximadamente 8548 personas. Convirtiendo, como ha sucedido desde hace varios años, a Villahermosa en la cárcel con mayor índice de hacinamiento en el país, según el personero de Cali: superior al 300 %.

Pero este no es un problema actual, viene desde tiempo atrás y se ha ido acrecentando en los últimos años. Hasta el 23 de julio de 2007, la cárcel albergaba a 3.700 internos; para el 2009 contaba con 4.100 reclusos y un índice de sobrepoblación del 150 %; en el 2012 ya contaba con 5.552 reclusos, 878 menos que el presente año.

Tomada de la página de la personeria municipalUn factor que ha traído consecuencias devastadoras para los reclusos, quienes duermen casi uno encima del otro, en los pasillos, las escaleras y hasta en los baños. No obstante, algo que preocupa de mala manera es el servicio de salud, el cual es prestado por Caprecom, que tiene trabajando a algunos empleados sin salario desde hace tres meses. En este momento la cárcel cuenta con 4 médicos, 3 odontólogos, 1 auxiliar de odontología, 1 higienista oral, 1 farmaceuta, 1 enfermera jefe, 2 fisioterapeutas, 2 administrativos y 6 auxiliares de enfermería, personal insuficiente para atender a tantos internos, por esta razón, en este momento se encuentran atendiendo solo urgencias y prioridades vitales.

Según la personería en la cárcel hay 6 pacientes con tuberculosis, confinados en un pabellón especial. También hay 8 que requieren diálisis. Además, el reducido espacio impide la distribución adecuada de los internos: cerca de mil reclusos del patio 2, corresponden a sindicados con condenados, internos con diferentes condenas, y 40 pacientes con VIH, lo que es contrario a las disposiciones carcelarias.

Otros problemas que se siguen presentando es el acceso a los baños, según un trabajo hecho por Johan Galindo de la Universidad Icesi en el 2012, las baterías sanitarias y las duchas son aproximadamente de 18 a 20 por cada 400 a 600 internos; además, a nivel de preparación de alimentos, para ese año había solo entre 18 y 22 internos encargados en prepara los alimentos para los más de 5.000 reclusos; y con relación a la resocialización y la redención de penas, solo podían salir a estudiar y a trabajar menos del 30 % de la población carcelaria.

Por otra parte, el consumo de drogas es una situación de extrema gravedad entre la población penitenciaria. La marihuana, el alcohol, la medicación psiquiátrica y el tabaco constituyen las principales substancias consumidas. Un inconveniente que puede contribuir también en el aumento de la violencia y otras situaciones de riesgo personal y grupal, como la infección por el virus del VIH/Sida y otras enfermedades de transmisión sexual, principalmente entre usuarios de drogas inyectables. 

¿Cuál es la razón para que haya tantos reclusos en Villahermosa?

Una respuesta puede ser el incremento de la violencia que se ha presentado en los últimos años. Para el 2013 la cifra de homicidios en Cali supero la del año anterior en 103, contabilizando 1.964 casos. Por su parte, la Personería y la Defensoría del Pueblo han mostrado preocupación por la alta criminalidad de las bandas, que incluye asesinatos selectivos, extorsiones a comerciantes y reclutamiento de menores en los barrios.

Además, la directora del centro carcelario, Claudia Giraldo, reconoce que son más los que entran que los que salen: la Policía les traslada a diario unos 10 reclusos.

Por último, está el problema de la avalancha de solicitudes de libertad del nuevo código que no ha podido ser atendido por los únicos cuatro abogados del personal de guardia. Actualmente hay más de 200 solicitudes represadas en los juzgados, según el abogado adscrito al penal, Aníbal Alberto Cerón, y se calcula que una mil solicitudes más serán procesadas para que otros reclusos se acojan a la nueva normatividad.

Siendo así, este es un problema del que corresponde a toda la administración municipal, que durante mucho tiempo ha dejado la lucha a los centros de reclusión, quienes hasta ahora no han podido cumplir con el deber y responsabilidad que el Estado tiene para proteger a estas personas que se encuentran bajo su cuidado.

Comments are closed.