World Games y Bogotá

0

Pablo UribeTwitter: @pablouribe90

En Cali estamos batiendo récords: en términos de eventos este ha sido un año inigualable para nuestra ciudad. Empezamos con una cumbre presidencial, donde se creó una organización que va a impulsar el desarrollo de todos los países que compartimos el gran océano Pacífico. Pero no contentos con este gigantesco logro, decidimos seguir subiendo la vara y en el mismo año hospedamos un evento de talla mundial, óigase bien: no regional, ni continental, de carácter mundial: decidimos llevar a cabo los World Games.

Y en este evento tampoco defraudamos. Hicimos la que para los atletas y directivos ha sido la inauguración más hermosa de toda la historia de estos juegos; hemos destrozado el récord de número de atletas que participan en la competencia y también rompimos el récord en el número de espectadores; tanto así, que muchas federaciones han manifestado sorpresa y alegría por la asistencia a sus partidos, ¡nada mejor que competir con una tribuna llena!

Rompimos otro récord haciendo lo que mejor sabemos hacer: atender a la gente. Los atletas están felices, no se quieren ir, quieren caminar por nuestra hermosa ciudad, porque en ninguna otra los han recibido con tanto amor, como en esta Sultana del Valle. Nosotros, los colombianos que vivimos en Cali, nos hemos encargado de saludarlos, abrazarlos, tomarnos fotos con ellos, desearles suerte y hasta alentarlos en las competencias así estén rivalizando contra nuestros compatriotas. Aquí en Colombia recibimos con los brazos abiertos a todo aquel que llegue, sin importar su origen, y eso es algo que nunca se les va a olvidar a aquellos que participaron en este gran evento.

Pero todos estos logros se empañaron por un error, un error que no es para nada pequeño, pero que sí tiene solución. Este error, que todos conocemos y por lo tanto no merece ser mencionado, ha tenido un eco impresionante, no en los medios internacionales sino en los mismos medios colombianos, lo cual me causa una gran tristeza.

Nadie en la capital (con la excepción del Canal Institucional) trasmitió la inauguración o los eventos deportivos, o mencionó a Cali durante el trascurso del evento, incluso el Presidente nos incumplió en la inauguración. Hasta que llegó la mancha, el error, la letra faltante, y ahí sí, ahí sí primera plana para Cali, ahí si nos mencionaron en las noticias de la mañana, del mediodía y de la noche, ahí si nos hicieron parodias y chistes de mal gusto en la radio.

Qué desconsuelo el que sentimos en Cali de que en Bogotá solo nos volteen a mirar para
–perdón por la expresión– escupirnos. Dimos lo mejor de nosotros para dejar en alto el nombre de Colombia en estas justas, pero eso no les importó a la mayoría de los cachacos, quienes miran para señalar solo lo malo, que creen que Colombia se acaba en Chía y que por fuera de su sabana no hay nada que valga la pena.

Esta actitud de los bogotanos fue la que hizo que perdiéramos Panamá, es la que ha causado los movimientos independentistas en Antioquia, es la que ha provocado que mis amigos de la costa Atlántica hayan votado masivamente por la autonomía de su región, esa actitud es la que tiene a Buenaventura en la más indignante de las pobrezas.

Ojalá la gente de la capital aprenda que Colombia, mi país, va desde San Andrés hasta Leticia, que cada metro cuadrado de esta gran nación es igual de importante, que los sueños del muchacho que está ordeñando una vaca en las montañas de Antioquia, del niño que le pega al balón en las calles de Chigorodó y de la estudiante de economía de la Universidad de los Andes son los mismos. Que este país es una auténtica esmeralda, que el potencial de los colombianos no da para nada menos que construir la nación más impresionante que haya visto la humanidad.

Pero mientras ocurra esto, nosotros los caleños no nos vamos a dejar vencer, vamos a seguir como buenos colombianos que somos, echando pa´lante, vamos a seguir como venimos: batiendo todos los récords que nos pongan en frente, porque vamos a seguir sacándola del estadio en estos World Games, con o sin ‘L’.

Comments are closed.