Agosto

0

CÉSAR LÓPEZPor César López

Twitter: @cesarlopez_

Siempre he admirado la vida de mi hermano José María González, Chepe, como le decimos con amor y respeto. Y lo que más le admiro es la forma auténtica, descomplicada y humilde con la que toma sus decisiones. Es una persona que a pesar de tener varios títulos, haber sido rector de la Universidad Libre, juez de la República, entre otros cargos, se presenta como un ser humano, como uno más, que siempre busca aportar y servir. Inicialmente nos identificó la filosofía y la relación con los Jesuitas, pero luego fue el libre pensamiento, la fraternidad y las letras, especialmente la poesía.

 Su último libro es una cronología que habla de su vida, como haciendo un aporte a los demás, reflexionando sobre los acontecimientos humanos y trascendentales que han ido pasando con el tiempo, haciendo las pausas en cada preciso momento. Agosto es una obra que vale la pena que los conocidos y desconocidos de José María la tengan, para que en el momento adecuado, tal vez cuando busquemos calibrar nuestra brújula, volver al inicio y arrancar, la saquemos y le demos una leída.

 Porque Chepe nos cuenta un poco de la visión de su mundo, el que él recibió, y cómo lo interpretó. Es la historia de su vida, pero también la de miles de colombianos que vivieron una época en la que los mayores eran sabios y su palabra era casi como una fuente de conocimiento: “Me dijeron que Stalin era malo / y Pio XII era un santo; / que una guerra mundial se terminaba, / y por eso, sirenas en el puerto / resonaban de euforia y alegría/. Siempre estaba mi padre al lado mío / que me hablaba de López Pumarejo, / y, de Gaitán, el ídolo del pueblo, / que, después lo mató la oligarquía”.

 Pero también de la transformación de una estúpida violencia de ideales a un terrorismo por el dinero: “Marihuana, heroína y cocaína / reemplazaron al trigo y al café; / corrompe el narcotráfico los pueblos / y transforma la vida societaria; / abuso, terrorismo y cruel desangre; corrupción de organismos policiales / hacen de la existencia una locura; / destrona la indecencia al buen vivir / de gloria y de poder haciendo alarde”.

 Tener la oportunidad de conversar con José María es disfrutar de un momento lleno de cultura, sabiduría y opinión fundamentada; es tener la oportunidad de reconocer que a pesar de la edad, las personas tenemos la opción de mantener una mente joven y abierta hacia lo nuevo de la vida. Es encontrar a una persona que se deja sorprender por lo simple, a la vez que encuentra un gran aprendizaje en el día a día. Ver a Chepe admirando a su esposa Isabel es encontrarle todo el sentido a una vida en pareja, que construye y disfruta del verdadero amor. Ese es José María, una persona que habla del viento, del silencio y del desierto, que pertenece a lo eterno. Un hombre libre de equipaje, un librepensador, un humano que aprendió de los dogmas pero los dejó para volverse hacia la luz y reinventarse como ser.

 He disfrutado mucho con la lectura de Agosto porque en este libro encuentro a una persona que ha sabido invertir su tiempo en encontrar lo maravilloso de cada momento vivido, que en sus viajes se muestra como un ser universal, que ha interpretado las señales de la vida, los momentos de miel, como él los llama, y también los momentos amargos. Qué bueno es poder conocer gente como Chepe, qué bueno es ser su amigo, qué bueno es poder volver a tomarme un café en su casa de Jamundí, tertuliar con él y disfrutar de los colores cálidos del atardecer.

 ***

 Para todos aquellos que quieran conocer a José María González y su hermosa familia, el próximo jueves 19 de septiembre a las 6:30 p.m. en la Biblioteca Departamental hará la presentación de su libro Agosto en compañía de un grupo de amigos. Vale la pena participar de una buena charla y compartir una copa de vino.

Comments are closed.