Aprendiendo lecciones

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Por Oscar Gamboa Zúñiga

Siempre he considerado que en la vida por adversas que sean las circunstancias hay que buscar sentido de oportunidad y derivar aprendizajes. Hoy todos los sectores y actores involucrados en este enredo en el que estamos derivamos experiencias, aprendizajes y tenemos una dosis de responsabilidad.

Error del gobierno actual y de muchos de los gobiernos anteriores, no anticiparse a los hechos. Es increíble que, con la densa estructura de un gobierno, no se den cuenta de que en amplios sectores poblacionales del país existía una angustia y un desespero social evidente, de lo cual también se sabía que la pandemia estaba detonando. Falto tacto político para entender que no era el mejor momento para gestionar una reforma tributaria y sobre todo meterse con la canasta familiar. Falto vender mejor la necesidad urgente de generar recursos porque en esto último creo coinciden todos los sectores. Lección aprendida…anticiparse, leer bien el país, interpretar el sentimiento de la gente, buscar los momentos apropiados para gestionar leyes sensibles y sobre todo saberlas sustentar.

A veces siento que a los sindicatos en la calle el paro se les salió de control porque se supone que la protesta era contra la reforma tributaria, se retira esta, renuncia el ministro Carrasquilla, pero no, resulta que todo siguen como si nada hubiera ocurrido. Los jóvenes montaron también su paro para reclamar oportunidades, becas y empleos. El paro entonces se fue volviendo como una masa amorfa donde se sumó la minga indígena reclamando incumplimiento de acuerdos anteriores y desde luego aparecieron los infaltables vándalos, originales o disfrazados, pero haciendo un repudiable vandalismo como ese infame de incendiar la escuela en el barrio calipso en Cali que solo servía de manera gratuita a niños y jóvenes de escasos recursos. ¡No hay derecho! No tengo duda que quienes lideran el paro nacional hoy no son bien vistos por muchas personas porque los bloqueos que seguramente no fueron instrucciones de ellos, pero si han sido consecuencia de la protesta han afectado dramáticamente a todos los sectores. Los bloqueos han sido infames y en muchos casos irracionales e inhumanos. Lección aprendida para los sindicatos, toca ser precisos en las demandas para lanzarse a un paro nacional. Por lo prolongado del mismo, muchas empresas están quebradas o están cerrando, afectando a muchas personas porque perderán sus empleos y esto también es otra tragedia.

Los ciudadanos. Es entendible la inconformidad social y obviamente pululan las criticas contra la clase política, gobernantes y legisladores. Lección aprendida para la gente, identificar muy bien a quien le van a dar el derecho a gobernar su ciudad, su departamento y al país. Hoy se critica, pero mañana vuelven y eligen a los mismos que hoy salen dizque en defensa de los intereses del “pueblo” cuando se sabe que muchos y muchas han demostrado que solo juegan a sus interese y la corrupción es su especialidad.

Los economistas. No soy experto en el tema, pero creo que no se necesita serlo para observar que la escuela de economistas que hoy maneja la economía sigue bajo el esquema de poner a la sociedad al servicio de la economía y no la economía al servicio de la sociedad. Estrangulando a la gente no se recupera la economía, se pierde capacidad de compra y esto lleva a una merma en la producción y con ello se requiere menos mano de obra, o sea más desempleo.

Los empresarios, y lo digo porque he hablado con algunos de ellos en estas épocas del paro, están muy afectados, pero también reconocen que esto necesita un cambio desde lo social y que están dispuestos a aportarle más en el frente social. Lecciones aprendidas, no centrarse solo en P y G, también hacerlo en el G y S.…ganancias y lo social.

La Policía. No creo que haya habido un peor momento en la imagen de esta entidad. NO se puede juzgar al 100% de la institución y pienso que muchas de las reprochables conductas no obedezcan a políticas e instrucciones corporativas, pero ya son muy reiteradas las denuncias por excesos y abusos cometidos que deben ser investigados y castigados severamente. También soy de los que piensa que los DDHH tienen que aplicarse a los uniformados. Toca reconocer sin mezquindad que también a muchos de ellos les han violado sus derechos. Lo ocurrido por ejemplo en un CAI en Bogotá donde le prendieron fuego con policías en su interior es inaceptable. Lección aprendida, mejorar los procedimientos en terreno y por difíciles que sean las circunstancias, no se debe perder el rumbo de las conductas de sus miembros.

A todos debe preocuparnos la agresividad que se ha observado en algunos jóvenes, arrogancias de poder en puntos de bloqueos, en algunos casos casi humillando a la gente cuando se imploraba que permitieran el paso cuando alguien lo requiere por problemas de salud. Esto de verdad es muy triste y siembra un nuevo y perverso paradigma que para reclamar hay que recurrir a las vías de hecho.

¡Saldremos adelante!

 

 

 

 

OSCAR GAMBOA ZUÑIGA

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