Cali, pionera en liderar iniciativas a favor de la comunidad LGTBI

0

El día del orgullo gay se aprovecha para pedir por el respeto a los Derechos humanos; en este caso, se celebrará lo inimaginable: un matrimonio que por siglos estuvo bajo la lupa del Estado y que era visto como imposible por algunas religiones, ahora es una realidad para la comunidad LGTBI en Colombia.

Cada 28 de junio la comunidad LGTBI celebra en todo el mundo el día del orgullo gay, fecha en que se conmemoran los disturbios de Stonewall, Nueva York, serie de manifestaciones espontáneas y violentas contra una redada policial que tuvo lugar en la madrugada de 1969, en el bar conocido como el Stonewall Inn del barrio neoyorquino de Greenwich Village.

Frecuentemente, se cita a estos disturbios como la primera ocasión, en la historia de Estados Unidos, en que la que la comunidad LGBTI luchó contra un sistema que perseguía a los homosexuales con el beneplácito del gobierno, y son generalmente reconocidos como el catalizador del movimiento moderno pro-derechos LGBT en todo el mundo y marcan el inicio del movimiento de liberación gay.

Este año será para que las personas atraídas hacia su mismo género celebren la igualdad alcanzada, trayendo a la memoria el pasado 07 de abril de 2016, la cual se fijó como una fecha histórica para la comunidad LGTBI en Colombia a raíz de la iniciativa que tuvo uno de los activistas más reconocidos de la región, Luis Felipe Rodríguez.

El día mencionado, la Corte Constitucional en Sala Plena tumbó, con seis contra tres votos en contra, la ponencia del magistrado Jorge Pretelt, que negaba la posibilidad para que las parejas del mismo sexo celebraran matrimonios igualitarios en el país.

El alto tribunal determinó que se vulneraban los derechos por parte de los notarios cuando se niegan a unir en matrimonio a las parejas del mismo sexo y por eso concedió la tutela, interpuesta gracias a un impulso desde la capital del Valle.

Luis Felipe Rodríguez a sus 26 años y su pareja Ramiro Chávez de 44 años nunca imaginaron el alcance que tendría su deseo de contraer matrimonio. Al cabo de más de tres años de relación decidieron darse el sí rotundo para toda la vida y desde ese momento emprendieron una batalla jurídica contra el Estado en búsqueda del respeto por los Derechos Humanos.

Todo inició desde el 20 de julio de 2013, pero luego de haberse dado a conocer la decisión de la Corte, el activista LGTBI dijo que, aunque la lucha fue dura, dejaron un claro mensaje de que el matrimonio entre parejas del mismo sexo también es entre seres humanos, “fueron tres años de batallas contra la Corte Constitucional diciéndole por qué debía aprobar el matrimonio civil. Siempre esperamos respuesta positiva hasta que por fin se dio”.

Rodríguez dice que recibió la inesperada noticia cuando se encontraba laborando, “sentí felicidad por que cuando empezamos a buscarlo no fue fácil, ahora ya entienden un poco más que no se trataba del matrimonio de Luis, sino de un derecho colectivo que se debía reconocer”.

Asimismo, recalca que entre la comunidad gay y la sociedad ha habido mejor aceptación, ya que se pudo observar que no tenían afanes de protagonismo, ni de casarse, menos de adoptar hijos, “aquí en Cali ha habido tres matrimonios y en los próximos meses anunciaremos el nuestro”.

Luis Felipe ganó la batalla, su futuro esposo lo apoyó en todo momento, siempre con el deseo de beneficiar a todo su colectivo, pero se estima que pese a esto un poco más del 30% de la población gay de la capital del Valle, que asciende a las 400 mil personas, sigue sufriendo la crueldad del rechazo y la homofobia al expresar sus deseos de casarse.
De acuerdo con Felipe la homofobia está enquistada desde el propio estado, ya que en las altas esferas del poder se encuentran personas que truncan el libre desarrollo de los proyectos que beneficien a la comunidad homosexual todo por discriminación.

Cali ha sido pionera en el territorio colombiano en materia del respeto a los derechos de las personas que sienten atracción por su mismo género, por ejemplo, José Manuel Ticora y Diego Fernando Quimbayo después de dos años de relación decidieron aprovechar el visto bueno de la corte para acudir a la Notaría Primera para convertirse en el primer matrimonio entre dos personas del mismo sexo en Colombia.

Por su parte, Ángelo Araújo, activista y enlace del sector LGTBI, de la Secretaría Desarrollo y Bienestar Social dice que el trabajo sigue siendo complejo, toda vez que, pese a lo escrito en la ley, en la práctica se siguen disparando casos de discriminación, sobre todo para las mujeres transgénero.

Araújo advierte que las mujeres trans son vistas con rechazo en algunos sectores de la ciudad y piensan en muchas ocasiones que su única fuente de sustento es la prostitución, por eso desde la administración articulan estrategias para sensibilizar a las personas, ya que califica a Cali como una ciudad con homofobia interna la cual debe ser derrocada por medio de la educación.

Al respecto, Holbein Giraldo, sociólogo de la Universidad del Valle plantea dos puntos de vista, dice que una es que debido a las profundas raíces católicas que tiene la cultura colombiana de donde se desprende el rechazo a la condición homosexual, “eso hace que Colombia siga siendo homofóbica”.

Sin embargo, rescata que su oportunidad de ser docente lo ha llevado a visibilizar un crecimiento en la tolerancia y respeto a las diferencias, sobre todo los nacidos bajo la constitución de 199, donde hay mayor aceptación a las identidades sexuales.

“Colombia sigue siendo una sociedad absolutamente conservadora y con eso hay mucho rechazo entre muchos sectores al matrimonio igualitario y otros comportamientos, pero hay que trabajar con medios, instituciones educativas y familia para que esos valores de respeto sigan creciendo” concluye el experto.

Comments are closed.