Cali, un año después

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Desde hace un año, cuando en la redacción de EL PUEBLO empezamos a escribir la historia cotidiana de Cali y el Valle del Cauca y a servir de espacio de debate de los temas que importan a los caleños, han pasado muchas cosas en la ciudad y la región. Las más importantes han quedado consignadas en las notas que diariamente registran los sucesos que ocurren en Cali y en las historias, las entrevistas, las opiniones, las fotografías que hemos publicado también en la versión impresa que editamos semanalmente.

Mientras EL PUEBLO ha ido creciendo, en Cali nacieron algo más de 35.000 niños y se murieron un poco más de 15.000 personas. 13.000 parejas decidieron casarse y casi 2.500 se divorciaron. Al menos 300 mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de mama; y otro tanto, con cáncer de cuello uterino. Aproximadamente 6.000 niñas adolescentes quedaron embarazadas, 100 peatones murieron en accidentes de tránsito y otro número de motociclistas perdieron la vida mientras transitaban en sus vehículos.

El departamento del Valle eligió un nuevo gobernador, Ubeimar Delgado, quien recibió el apoyo de una coalición variopinta y ha gastado su esfuerzo y su tiempo en tratar de satisfacer los deseos políticos de quienes lo apoyaron, por lo que ha tenido que hacer –en poco tiempo– varios cambios en su gabinete, fuera de administrar una quiebra cantada, por la que acudió a la Ley 550 (llamada Ley de Quiebras) para sacarle el quite a la multitud de acreedores que diariamente embargaban las cuentas departamentales, sin que el gobierno seccional tuviera, entonces, control de las finanzas públicas.

Delgado se encontró el ‘tesoro’ de las regalías que le asignaron: más de $200.000 millones, que departamento antes no recibía. Sin embargo, siguen prácticamente intactos en los bancos porque no ha sido posible echar a andar proyectos que se han ido definiendo sobre la marcha.

De los encuestados en la última medición publicada por el Noticiero CM& y el Centro Nacional de Consultoría, el 62 % tiene una imagen favorable del mandatario de los vallecaucanos.

La seguridad sigue siendo la principal preocupación de caleños, y vallecaucanos en general. Buenaventura tuvo, como desde hace varios años, alarmantes picos de violencia, y las bandas criminales, ahora asociadas a grupos de narcotráfico mexicano, fueron las principales responsables de las muertes violentas en el departamento. Durante este año se develó el mapa de la violencia en Cali, que mostró las interrelaciones entre las pandillas, las bandas y el microtráfico. Importantes jefes de organizaciones criminales fueron capturados, dados de baja o se entregaron a la justicia, a pesar de lo cual –como si fuera un sino trágico–, la violencia homicida no cedió en forma significativa. Los gobiernos hicieron esfuerzos, difundieron anuncios, se reunieron una y otra vez, trajeron más policías y etc., etc., etc., pero el resultado aún parece lejano.

El alcalde Rodrigo Guerrero se debatió entre destrabar entuertos heredados, como el del contrato del recaudo de impuestos que tenía el consorcio Sicali; conseguir que le fuera devuelta a la ciudad la administración de la empresa de servicios públicos, Emcali; terminar las Megaobras, que estaban iniciadas; avanzar en el MIO y conseguir que los caleños pagasen más impuestos. En general, alcanzó casi todos esos propósitos.

Después de muchos análisis y conceptos jurídicos se dio por terminado el contrato con Sicali; el presidente Juan Manuel Santos prometió que el próximo 3 de julio formalizaría la entrega a la Alcaldía de la administración de Emcali; Guerrero inauguró el tunel de la Avenida Colombia, el Bulevar del Río y la plazoleta Jairo Varela, así como otras Megobras.

Mientras EL PUEBLO crecía, más de 130 millones de pasajeros usaron el MIO como medio de transporte, una cifra 30 % por encima de los usuario del año anterior, y entraron en circulación 250 buses en el sistema.

El gobierno local se aplicó en la actualización del catastro, para conseguir que en este 2013 una buena perte de los caleños tuvieran que pagar por impuesto predial una cifra considerablemente mayor a la del año anterior.

Los conductores fueron sorprendidos con un sistema de fotomultas, que ha incrementado el castigo a los infractores, aumentado el recaudo por concepto de multas y disminuido el número de accidentes de tránsito en los lugares donde está dispositivo de control.

El Alcalde lidera una iniciativa de asociación con municipios vecinos, incluido Buenaventura, con la idea de que hay que crear sinergias para conseguir un desarrollo territorial más equilibrado.

Aunque el desempleo solo disminuyó un punto porcentual durante el lapso de junio de 2012 a mayo de 2013, la dinámica económica de la ciudad ha sido positiva y se respira un aire de optimismo. Ese ambiente es muy favorable si se considera que la decisión de los inversionistas y de los consumidores es en mucho una decisión que depende de un aspecto psicológico y de las expectativas de crecimiento económico.

En Cali se han anunciado y ejecutado varias inversiones privadas importantes, en especial en los sectores inmobiliario y turístico y comercial. Durante este año se abrió un nuevo almacén, Pricesmart, que muchos caleños visitan y recomiendan por sus precios; se inauguraron hoteles pertenecientes a cadenas internacionales; se iniciaron desarrollos inmobiliarios para comercio y vivienda; y Cali fue reseñada entre las ciudades de América Latina con mejor ambiente para invertir.

Al ambiente positivo en materia económica contribuyó a la realización –por primera vez en la ciudad– de una cumbre presidencial que reunió a nueve jefes de gobierno, entre ellos, los de países del primer mundo como Canadá y España. La realización de la Cumbre Alianza del Pacífico abrió un camino que se espera sea agitado con eventos internacionales como los Juegos Mundiales, que traerán más de 15.000 deportistas a la ciudad.

Durante este año se han levantado algunos de los escenarios que albergarán las competencias deportivas de ese evento sui generis, que tendrá competencias de alto rendimiento en algunos deportes como patinaje y que en otros serán más recreativas pero que servirán para que los caleños se sientan orgullosos de tener en casa miles de jóvenes de todo el orbe. El evento no cubrirá las primeras planas de los medios más importantes del mundo, atraerá pocos turistas, pero ha sido correctamente aprovechado por la dirigencia de la ciudad para convocar a los caleños a mejorar el aspecto de la ciudad y para tener un propósito colectivo.

Muchos vallecaucanos lloraron por las tragedias que causó el invierno, y por las muertes violentas, casi todas tan inexplicables como la de Susana, una niña que conversaba con unas amigas en la ciclovía dominical y recibió un balazo mortal. Pero la muerte de dos ídolos, Jairo Varela y Miguel Calero, conmovió a todos por igual.

Varela, el hombre que hizo de Cali una canción, se fue, y la multitud lloraba al ritmo de sus letras, las mismas que animaron tantas veces las mejores fiestas de la Feria de Cali. Tan sorprendido debió quedar Jairo cuando sintió que el corazón se le paralizaba en su propia casa y sin que pudiera reaccionar, como los caleños, que creían que Varela era inmortal.

La muerte de Calero conmovió a todos porque era un hombre jóven, porque era deportista, porque fue un hombre con hábitos de vida sana, porque había causado tanta alegría, que no parecía posible que así de rápido pudiera causar una tristeza tan profunda. La noticia era tan dura, que durante varias horas los caleños y los colombianos se negaron a creerla y prefieron pegarse de una ilusión que requería de un milagro después de que los médicos habían decretado la muerte cerebral.

Durante este año, Cali rumbeó como lo hace siempre. La Feria, el Petronio, el Festival de Ballet, El Mono Núñez, el grupo Herencia Timbiquí sirvieron de justificación colectiva para reunirse a bailar, a cantar, a tararear. Las escuelas de salsa se están multiplicando en la ciudad y cada vez más se profesionaliza el espectáculo y se convierten en unas dinámicas empresas culturales.

La ciudad volvió a ser el epicentro de creaciones cinematográficas y de producciones artísticas, literarias y culturales, que le dan un aire de “ciudad bohemia”. En Lugar a Dudas, en la Biblioteca Departamental, en el auditorio de Comfandi, en La Tertulia, en San Antonio, en Granada, casi en cualquier parte, los creadores culturales caleños encuentran un público entusiasmado y listo para dejarse sorprender.

Los hinchas americanos celebraron anticipada e injustificadamente el triunfo del primer semestre de 2012 como el presagio del ascenso, pero lloraron amargamente cuando al final del año tuvieron una larga agonía que los confirmó en la segunda división. Unos disciplinados deportistas vallecaucanos se colgaron medallas olímpicas en Londres y otros en cuanto campeonato nacional se disputó en toda Colombia. Falla, Farah, Cabal, Tunjo se conviertieron en ocupantes asiduos de los trabajos periodísticos de EL PUEBLO por sus triunfos en deportes tan profesionalizados, tan internacionales y en los que se mueve tanto dinero como el tenis y el automovilismo.

Este año madres cabeza de familia se unieron para generar ingresos, fundaciones empresariales llegaron a los sectores de ladera, la hermana Alba lideró hasta que sacó adelante el proyecto del Tecnoccentro en el distrito, Raúl Cuero recibió más reconocimientos por sus aportes a la ciencia universal en los Estados Unidos y el profesor Julio Ríos mereció el reconocimiento de personaje del año por su innovadora manera de usar las nuevas tecnologías de la comunicación para enseñar matemáticas.

El agua dejó de llegar porque llovía mucho o porque no llovía, el Palacio de Justicia no se pudo terminar, la doble calzada a Buenaventura siguió trancada aunque el gobierno nacional apropió recursos millonarios para que algún día el Pacífico esté más cerca, los hospitales no salieron sino que se hundieron en su crisis, la “baronesa” electoral –Dilian Francisca Toro– tuvo que recibir a nuestra periodista Claudia Palacios en la cárcel, la Universidad Santiago de Cali vivió una enorme crisis, la empresa de ingeniería más importante de Colombia
–Conalvías– está apurada respondiendo en los tribunales sobre su participación en el carrusel de la contratación en Bogotá.

En cada nota y en cada página de EL PUEBLO fue vibrando Cali, entre sonrisas y llanto pero siempre a ritmo de salsa.

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