El rastro de “Los Comba” en Cali

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Desde mediados de la década de los 90, cuando a tiros defendieron a su jefe Wílber Varela, alias “Jabón”, en la carretera a Rozo y después asesinaron a un pariente de los Rodríguez Orejuela y tres personas más en un restaurante de Cali, hasta esta semana en que todos quedaron a disposición de la justicia, los hermanos Calle Serna dejaron una estela de violencia, derroche, desafuero y corrupción en la ciudad, que afectó lo más profundo de su dinámica social, política y económica.

La entrega del jefe del Clan a las autoridades de los Estados Unidos, ocurrida esta semana, cierra una época en la que la ciudad se estremecía semanalmente por algún hallazgo, algún tiroteo o alguna detención.

Javier Calle Serna adquirió un rango importante en la estructura del Cartel del Norte del Valle, en 1998 fue el encargado de custodiar a su jefe de día y de noche, primero en la Clínica de Occidente y luego en la Valle de Lili. Ahí confundió a las autoridades con la identidad de su hermano y logró evitar su detención.

Los Calle Serna son en realidad tres hermanos: Javier Antonio, de 42 años; Juan Carlos, de 38, y el menor, Luis Enrique, de 34. Esta familia, natural de Caquetá, está relacionada hace décadas con el Cartel del Norte del Valle. Su tío, Juan Bautista Uribe Serna, fue el sicario que Wílber Varela contrató para asesinar a Pacho Herrera (jefe del Cartel de Cali) en la cárcel de Palmira.

Años después de hacer de centinela de Varela urdió su asesinato de un tiro de gracia en la cabeza en Tovar, estado de Mérida, Venezuela. Heredó el emporio y por más de 4 años ejerció como máximo capo de una organización que envió más de 500 toneladas de cocaína a los Estados Unidos.

Cali era la sede principal. Desde esta ciudad se controlaban las rutas del Pacífico, las operaciones del Norte del Valle y se lavaba el dinero. En el 2000 conformaron una oficina de cobro que tenía su centro de operaciones en el barrio El Rodeo, en el oriente de Cali.

Alias “Cero Seis”, uno de los más temidos de la organización, estableció su área de influencia en Cali, donde fue capturado en compañía de cuatro hombres y dos mujeres de su anillo de seguridad.

Juan Carlos Rivera Ruiz, otro de los jefes de la banda, fue aprehendido dentro en una lujosa residencia del barrio Ciudad Jardín y entregado en extradición a los Estados Unidos.

Recientemente las autoridades develaron que el jefe de sicarios de “Los Comba”, Carlos Hugo García García, alias “Chocolate”, iba a ser rescatado durante el desplazamiento del detenido hacia la plaza de Caicedo.

“Niño Malo”, uno de los hombres de confianza a los hermanos Calle, lideraba las actividades relacionadas con el narcotráfico en Cali según la policía. Sindicado, entre otros delitos, de la desaparición y muerte de, por lo menos, 15 personas en el municipio de Buenaventura, fue capturado en mayo del año pasado en La Campiña, al norte de la ciudad.

“Cacerolo” o “Pachito”, pedido en extradición por Estados Unidos, fue capturado en el aeropuerto de Cali, en abril de 2010. La lista de detenidos en la ciudad es larga y demuestra como la tenían cómo centro de operaciones. Julio Enrique Ayala, “Toto”, “Rey”, todos fueron capturados en Cali, donde además se incautaron miles de kilos de cocaína de la organización de “Los Comba”.

La Fiscalía dice que investiga a “los Comba” por 37 asesinatos, sin embargo resulta una cifra minúscula para el número de crímenes en los que se supone que estuvieron involucrados.

A su grupo de le atribuyen asesinatos como el de la Registradora de Instrumentos Públicos de Cali Martha Inés Correa ocurrida en 2.004, hecho del que se sindica a alias “Fantasma”, detenido en 2010. Su actuar delincuencial llegó hasta España, donde se les atribuyen decenas de homicidios selectivos en los que usaban ácido sulfúrico para torturar a las víctimas.

En sus actividades delictivas lograron involucrar a centenares de jóvenes caleños que formaron parte de las bandas criminales que encabezaban los hermanos Calle. Alias “Coyac”, un joven caleño de 29 años capturado en Argentina a dónde había sido enviado para liderar la toma de los mercados ilegales y la droga de Suramérica, es solo uno de múltiples ejemplos del efecto de los “Comba” en la gente de Cali.

Se les acusa de al menos cinco secuestros y varios casos de desaparición forzada. Varios familiares suyos fueron asesinados en distintos lugares de Cali, lo que desató vendetas que dejaron decenas de muertes en la ciudad. El asesinato del primo de ‘Comba’, cometido por un comando sicarial armado con fusiles que irrumpió en una unidad residencial del barrio El Ingenio, marcó el inicio de una racha de asesinatos.

El doble homicidio ocurrido en una discoteca del nororiente de la ciudad en 2010, hecho en el que murió alias Fósforo -presunto trabajador de ‘Los Comba’-, esta ligado a la presencia de esa banda criminal en Cali. Así como el ataque a dos compraventas ubicadas en la Autopista Suroriental con Carrera 49, donde los sicarios dejaron panfletos en los que decían: “Esto les va a pasar a los que trabajan con ‘Comba’”.

El triple asesinato perpetrado en un restaurante del norte de Cali obedeció a la llegada a la ciudad de miembros de la banda criminal ‘Los Urabeños’, a disputarle el control de la región a los hermanos ‘Comba’, jefes de ‘Los Rastrojos’. También los asesinatos de un mexicano y un venezolano, conocido como ‘Luisito’.

Cali también sirvió de sitio de acopio para tráfico de armas. En Pance, la Policía incautó 10 pistolas, 2 fusiles MP4, 2 subametralladoras MP5 Y Mini Uzi, un revólver y tres vehículos blindados, entre otros elementos. Antes se habían incautado 47 fusiles y 214 proveedores en la Carrera 56 con Calle 13.

Las autoridades estiman que en los últimos tres años han sido encontrados en Cali 1.115 fusiles, procedentes de China, de propiedad de los hermanos Javier Antonio y Luis Enrique Calle Serna. Los fusiles hacían parte de un cargamento de 10.000 fusiles que habían llegado de China a Buenaventura.

Las armas eran almacenadas en diferentes bodegas en Cali y de allí eran distribuidas en pequeñas cantidades a las áreas de influencia de ‘Los Rastrojos’. Caletas y bienes producto de los negocios ilícitos fueron aprehendidos por las autoridades en Cali. En el conjunto residencial Cañaverales encontraron lingotes de oro, euros, dólares y joyas que pertenecían a los hermanos “Comba”.

Las autoridades calculan que sus negocios llegaron a mover hasta 50 millones de dólares al año, en múltiples actividades, dentro de las que se destacaba el lavado de dinero a través de la importación de equipos de cómputo que vendían en centros comerciales de Cali y Bogotá.

Los miembros de estas organizaciones eran asiduos visitantes de los mejores hoteles y centros comerciales de la ciudad, donde hacen gastos recurrentes en efectivo y pagan abultadas cuentas. Es imposible desconocer que el dinero de los negocios ilícitos de “los Comba” impacta la economía caleña.

La influencia de esta organización delincuencial en Cali llegó hasta a revivir los problemas del América de Cali, que según las autoridades habría sido adquirido por “los Comba” a través de testaferros. En 2009, el Vicepresidente de la República de entonces, Francisco Santos afirmó: “El problema del América es estructural. Es un problema de manejo informal que ha permitido que toda clase de cosas sucedan allá, hay informes de inteligencia que hablan de que un señor ’Comba’ es dueño de una parte importante del América. ¿Por qué vamos a negarlo? Son informes de inteligencia”.

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