En la San Martín de Cali ya quedan menos de la mitad de los estudiantes

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Medio año llevan sin salario los maestros que conforman el cuerpo de docentes de la Fundación Universitaria San Martín en el Valle y más de mil estudiantes desesperados sin saber cuándo podrán terminar su proceso académico. Padres de familia, académicos y alumnos piden con urgencia una respuesta clara e inmediata del Gobierno Nacional.

Los problemas de la Fundación Universitaria San Martín no son nuevos, aunque en las últimas semanas ha sido objeto de un amplio cubrimiento mediático. En Cali hace más de un año se han cancelado los primeros semestres de varias de las carreras y los estudiantes han ido buscando individualmente soluciones. Más de la mitad de los alumnos de la seccional en la ciudad se han matriculado en otras universidades. El 40% de los estudiantes están a la expectativa de los resultados de la nueva acción del Gobierno Nacional y del eventual uso de los instrumentos de intervención recientemente aprobados por el Congreso de la República.

Diferentes jornadas de protesta han adelantado los estudiantes
Diferentes jornadas de protesta han adelantado los estudiantes

Desde que empezó la crisis, Marcela Morán, sentía preocupación, pero estaba confiada en una pronta solución, con esfuerzo en medio de la polémica, llegó hasta octavo semestre de medicina, pero ahora ese sentir cambió radicalmente, en la actualidad mira con impaciencia el futuro que pueda tener su proceso académico y la inversión hecha para cursar sus estudios.

Morán indica que “teníamos fe en las decisiones del Gobierno Nacional, pero no nos dan una fecha concreta de cuándo iniciaremos clase, la universidad está sola, antes éramos 1.200 alumnos, ahora solo somos 550 y no hay inscritos para primero, segundo o tercer semestre, hay muchos que han tenido la oportunidad para cambiarse de universidad y así lo han hecho”.

A la incertidumbre de esta alumna, se le suma la ansiedad de los resultados, ya que “algunos profesores se han negado a entregarnos notas hasta que les paguen sus salarios y eso es cosa que entendemos”.

Para Juan de Dios Villegas, decano de la facultad de medicina, el panorama no es diferente y argumenta que pese a los retrasos en el pago de los salarios, ellos continuaron trabajando hasta final de semestre, para dar ánimo a los estudiantes y enviarle un mensaje al Estado sobre la buena calidad de servicio que tiene la institución educativa, pero esto al parecer no funcionó en la autoridad nacional de educación.

En Palmira se sienten olvidados por el Gobierno. Esperan pronta solución.
En Palmira se sienten olvidados por el Gobierno. Esperan pronta solución.

De acuerdo con el decano Villegas, “deben cinco meses de pago a los 107 maestros y a las 40 personas que conforman la planta administrativa y funcional de la universidad, estamos esperando a que el Gobierno nos indique como procederán para iniciar clase y dar prioridad al pago de sueldos”.

Del mismo modo María Isabel Erazo, representante de la asociación de padres de familia, dice que esta problemática no puede seguir debido a que el tiempo avanza y el proceso académico se retrasa, además le preocupa que hasta la fecha, no les informen con certeza el destino de los recursos a invertir.

La incertidumbre avanza a tal punto que hasta la fecha no saben cuándo, cuánto, ni dónde deben pagar el semestre, así las cosas, el futuro económico del plantel es indeciso y con un panorama desolador para todos los involucrados.

La seccional de Cali está ubicada en la Carrera 122 # 25-395 Vía Puerto Tejada, el edificio es de propiedad de la Fundación, y seguramente sería un bien muy valioso cuyo destino se tendrá que definir si finalmente elMinisterio ordena la cancelación de la personería jurídica y por tanto la consecuente liquidación de la Fundación. Se trata de un inmueble de más de 40.000 mts2.

 La otra sede que funcionaba en el Valle:

La situación en Palmira es igual que en Cali, el cuerpo de docentes conformado por 32 maestros y 13 personas en obligaciones administrativas, no reciben salario desde hace siete meses, ellos decidieron detener actividades desde octubre, pero ni así les dieron una explicación.

Luis María Valencia, profesor de contaduría de la universidad San Martín, reclama que el Gobierno Nacional tiene olvidada la sede de Palmira y asegura que “estamos dispuestos a colaborar con los requerimientos que haga el Ministerio de Educación, pero que en sus reuniones nos incluyan, nos tienen en el olvido y no nos dan claridad sobre la continuidad de nuestro trabajo”.

En Palmira se dejaron de pagar hasta los servicios públicos.
En Palmira se dejaron de pagar hasta los servicios públicos.

En dicha sede funcionan carreras como Contaduría, Administración de Empresas y anteriormente Ingeniería de Sistemas, pero la cartera nacional de educación mediante la resolución 213 del 10 de enero de 2012, canceló el programa, dejando por fuera a unos 300 estudiantes aproximadamente.

La sede está ubicada en la calle 37 A con calle 27, una vivienda esquinera de dos pisos, la cual se vio gravemente afectada con el cese de actividades, debido a que a diferencia de la que opera en Cali, aquí sí se dejaron de pagar los servicios públicos, hubo retrasos en el pago del alquiler e internet.

Melissa Ruíz, estudiante contaduría quedó a punto de finalizar su proceso de formación profesional, “llegué hasta décimo semestre, pero desde mediados de octubre, el problema se vino con toda la fuerza y tuvimos que parar, espero que nos brinden una solución y nos muestren un camino claro, porque nuestra educación no puede frenar”.

De acuerdo con la estudiante Ruíz, no hay estudiantes de primero a séptimo semestre, situación compleja, debido a que desangra los recursos con los que funciona la Universidad San Martín.

El Ministerio de Educación hizo un recorrido por la sede en la capital del Valle, recogiendo pruebas y análisis para tomar una decisión definitiva sobre el rumbo de la institución y a pesar de no recibir pronta respuesta, maestros, estudiantes y aspirantes creen que iniciarán clases en la segunda semana de febrero.

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