¡Hablen claro!

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Por Camila Zuluaga

@zuluagaCamila

Hace una semana escribí en este espacio acerca de las intenciones del presidente Santos de solicitar facultades especiales para poder negociar con las Farc (http://elpueblo.com.co/los-plazos-de-la-paz/). Igualmente escribí en Agosto de 2014  sobre los tiempos de la paz y cómo no se nos estaba diciendo toda la verdad, ya que jurídicamente este proceso iba a ser mucho más demorado de lo que nos lo estaban vendiendo: (http://elpueblo.com.co/los-tiempos-de-la-paz/). No quisiera ser pretenciosa pero dicho y hecho, así fue en estas dos oportunidades.

¿Por qué será que al gobierno le gusta hablar a medias? Trata de lanzar bombazos con información a ver cuál es la reacción de la opinión para de esa manera tomar decisiones y determinar cómo debe comunicarlas. Cuando era niña mi papá me enseñó que la verdad no pelea con nada, que con ella siempre se saldrá bien librado o por lo menos serás conciente de que actuaste con rectitud. Esa no parece ser la premisa del gobierno, pues en medio de su proyecto más importante, la paz, se anda con mentiras por aquí y por allá.

Ante la pregunta de los periodistas, Juan Fernando Cristo,  ministro del interior y la política además de vocero del presidente para responder sobre si existe o no alguna pretensión de solicitar facultades especiales que le permitan al primer mandatario negociar libremente con las FARC en Cuba, sin trabas que  generen las dilaciones que hoy tienen estancado el proceso; respondió que no con gran desparpajo y sin siquiera sonrojarse.  Dijo que no era cierto que eso estuviese siendo analizado por el gobierno nacional.

Parecía extraña esa contestación de Cristo, pues la evidencia sustentaba que el gobierno venía analizando esta alternativa desde hacía ya bastante tiempo; lo que pasa es que la coyuntura no le favoreció en el momento de la filtración de esa información.  No fue la oposición la que empezó a hablar al respecto, como dice el gobierno. Quien dio a los medios el primer pincelazo de este plan fue un senador de la Unidad Nacional. A pesar de esto el ministro continuaba negando dicha afirmación.

Sin embargo las declaraciones sobre la idoneidad de tramitar  facultades especiales para destrabar el proceso también provinieron posteriormente del fiscal General de la Nación , Eduardo Montealegre, quien con el acostumbrado discurso sobre su compromiso con La Paz dio un visto bueno al plan  y aseguró que era la mejor alternativa para salir adelante con la paz.

No contento con esto  y a pesar de las evidencias tan contundentes, el ministro Cristo se sostuvo en su versión asegurando que no era cierto, de hecho se mantiene hasta hoy en lo dicho. El ministro se parece a aquellos hombres que son pillados en evidencia siendo infieles y a pesar de ello sostienen que no es cierto. Así son algunos políticos, entre ellos Cristo es uno de los más expertos.

Pero más allá de las mentiras, que sin duda son graves porque develan un comportamiento que cualquiera pudiera pensar que es el modus operandi, lo realmente preocupante es que el gobierno realmente está pensando en tramitar en el Congreso facultades especiales que le permitan al presidente hacer cambios constitucionales sin tener que pasar por el legislativo para tener todo el margen de maniobra que necesita en la negociación con las Farc. Es decir, un cheque en blanco que le permita, a su mejor parecer y sin control democrático alguno, hacer y conceder lo que quiera en los diálogos con la guerrilla.

Las preguntas que surgen son: ¿Por cuánto tiempo solicitaría el presidente esas facultades especiales? ¿Cómo se limitarían las mismas? ¿Si le fueran aprobadas, él sostendría el compromiso de que será la ciudadanía la que apruebe o desapruebe lo que se acuerde en Cuba?  ¿Por qué razón si esto lo vienen estructurando desde hace ya más de un año no lo habían socializado con el país? Pero sobre todo lo más importante ¿Por qué no le hablan con claridad y de frente a la ciudadanía sobre cuáles son su planes para así dar el debate no con acusaciones ideológicas sino con argumentos sólidos?

Señores, son muchos los países  que han logrado un proceso de paz exitoso y me niego a creer que Colombia no será capaz de hacerlo; sin embargo, es con verdad y transparencia que podremos llegar a feliz término de manera sana en este plan que, insisto, debe ser desarrollado bajo la premisa del interés nacional y no del personal.

Una cosa más:  Si se cayera la reforma al equilibrio de poderes el más contento sería Vargas Lleras pues no tendría que renunciar un año antes  a la vicepresidencia y de ser elegido presidente, podría lanzarse a la reelección y así permanecer en el poder durante doce años

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