Ingrit Valencia: Una medalla que escapó de la violencia

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La pugilista caucana fue la primera deportista nacida en este departamento que logra una medalla en Juegos Olímpicos.

Por Juan Camilo Palomar

La pobreza y la violencia rodearon la vida de Ingrit Lorena Valencia desde que nació. En Arenales, vereda del municipio de Morales, la familia de Ingrit nunca tuvo más de la cuenta. Nada más que lo justo para subsistir.

Era un contexto difícil en el que la violencia en la que estaba el país hace 20 años convertía la extensa y rica geografía caucana en un fortín para las guerrillas como las Farc, y un escenario de enfrentamientos con la fuerza pública en donde históricamente los más afectados han sido los pobladores de estas zonas.

“Desde pequeñita le gustó mucho a ella pelear, yo hubiera querido que jugara fútbol, pero eligió el boxeo. Eso fue cuando llegamos a Cali”, explica doña Rubiela, su mamá.

Armados de lo poco que se pudieron traer, Ingrit y su mamá se trasladaron a Cali cuando ella apenas tenía 13 años. Acababa de fallecer su abuela, así que lo mejor para las dos fue migrar a Cali, en el Valle del Cauca, en busca de mejores oportunidades para la niña.

Allí llegaron al jarillón del Río Cauca y aprovecharon una invasión para hacerse a un espacio en la ciudad con mayor número de desplazados de todo el Pacífico colombiano, en donde un techo improvisado era lo único necesario para mantener la ilusión de un mejor futuro para Ingrit.

Allí, lejos de tomar malas decisiones, Lorena se fue adentrando en el boxeo gracias a Jorge Aguirre, entrenador del Valle en esta disciplina y quien fuera casi un padre para ella, ya que en casi todos los días, como lo cuenta el propio Aguirre, a bordo de su motocicleta transportaba desde sus casas a los niños que iba formando como boxeadores. Todos tenían un denominador común: la pobreza extrema en la que vivían.

Los mejores talentos en el deporte colombiano han sacado su mejor talento a partir de sus desgracias. Rigoberto Urán se volvió un gran ciclista luego de la tristeza que le produjo presenciar la muerte de su padre. Yuberjen Martínez escapó a la pobreza y la violencia del Urabá Antioqueño y llegó a ser medallista olímpico. Jackeline Rentería salió de las más peligrosas calles de Siloé, en Cali, para convertirse en doble medallista olímpica. Todos tienen una historia de superación para contar.

Ingrit se forjó en el boxeo a principios de este siglo, cuando en Colombia esta disciplina aún no se había desarrollado para las mujeres. Era muy raro ver una mujer boxeadora y por eso, además, era muy difícil lograr el apoyo necesario para contar con todas las condiciones para entrenar y triunfar.

Pese a eso, en la Liga de Boxeo del Valle se cosecharon los primeros triunfos de Ingrit, que se abrió paso en la incipiente competencia nacional, pero en el 2006, la llegada de su hijo Jhojan Estiven le cambió la vida, y se retiró dos años para dedicarse a él. Ya en el 2008 volvió a enfundarse los guantes y la camiseta roja del Valle para continuar su carrera.

Ahora, su prioridad era su hijo y para darle mejores condiciones de vida que las que ella tuvo al nacer, buscó en el boxeo su sustento. Se hizo deportista apoyada del Valle y siguió escalando con talento y dedicación.

Por amor al deporte

Para el año 2010, Raúl Ernesto Ortiz, entrenador de la Liga del Tolima, organizó en ese departamento el primer campeonato nacional de boxeo femenino en el que una de las triunfadoras fue Ingrit Lorena. Así se conoció con su esposo. Fue un proceso largo que luego de dos años terminó con los dos involucrados en algo más que una amistad, y que terminó decantándola por irse a Ibagué para radicarse allá, con su hijo y su nuevo entrenador y pareja.

Desde su llegada, tanto Raúl como Ingrit trabajaron en fortalecer su relación a base de boxeo. Se propusieron la meta de llegar a unos Juegos Olímpicos y se plantearon Río 2016 como objetivo. Tres años después, y luego de un ciclo olímpico con medallas en Bolivarianos, Suramericanos, Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos, el sueño se cumplió, con Ingrit como la primera mujer colombiana en clasificar a unos Juegos Olímpicos en el boxeo, y también la primera medallista en esta disciplina.

Un dato que pocos medios hablan por estos días al registrar la historia y los logros de Ingrit Lorena Valencia, es que con su medalla de bronce en el peso mosca femenino del boxeo olímpico, también se convirtió en la primera deportista nacida en el Cauca que ha ganado una medalla olímpica.

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