La reforma o redefinición de la Salud

0

Floro Hermes Gómez PinedaPor Floro Hermes Gómez Pineda

Doctor en estudios Políticos

Profesor de la Universidad Libre

Twitter: @Florohermes

El señor presidente de la república radicó personalmente, el martes 19 de marzo, el proyecto de ley ordinaria de “reforma” a la Salud, la cual pretende crear una unidad de gestión financiera que afilie, recaude las cotizaciones, administre los recursos y haga los pagos, giros y transferencias que se requieran.

Digo de “reforma” porque la institucionalidad sanitaria política y económica extractiva (que explica la mortífera atención cotidiana) se mantiene, porque lo que se llama “reforma” consiste en modificar los actores y en mantener los regímenes contributivo y subsidiado, así diga que no habrá discriminación.

En sí no es reforma en el sentido que debe ser. ¿Qué es? Es más bien una propuesta legislativa de “redefinición” de la Salud, porque mantiene el sistema de negocio establecido por la Ley 100 de 1993, así:

Primero, la unidad de gestión financiera del cual se habla no es más que la fusión del Fosyga, cuentas maestras de los entes territoriales para el régimen subsidiado y otras cuentas; es decir, una sutil centralización en contravía del mandato constitucional de descentralización política, administrativa y fiscal.

Segundo, las EPS transformadas en gestoras recibirán los recursos públicos por los servicios autorizados a sus afiliados, los cuales de acuerdo con el Artículo 4, Literal X, en el acto de recepción se transforman en recursos privados, ¡qué espaldarazo al sistema económico extractivo establecido por la Ley 100!

Tercero, los entes territoriales (que son parte del ordenamiento público) podrán organizar gestoras y, en consecuencia, tener recursos privados, en virtud del Literal X; en otras palabras: el fin de la idea de que los recursos de la seguridad social en salud son de destinación específica.

Cuarto, para los prestadores del servicio las cosas aparentemente cambian: el proyecto les promete girarles los recursos de manera directa, pero solo los que autorice la gestora que los contrate. En fin, un malabar de palabras, pues seguirán padeciendo a las EPS transformadas en gestoras.

Quinto, para los pacientes una situación nueva aparente: dizque el POS se convierte en un Plan de Beneficios que lo incluye todo, pero con exclusiones claras, explícitas e inequívocas, que asumirá la medicina prepagada; o sea, eso será el robustecimiento de las prepagadas.

En conclusión, un “todo cambia” que quiere decir seguir igual; las fuentes de captación y financiamiento son las mismas pero consolidadas en una sola: Salud-Mía; el agente “comprobador de derechos” sigue siendo la EPS que ahora se llamará Gesto; como se trata de “combatir la corrupción de las EPS”, se otorga licencia a algunos entes territoriales, cuyos escándalos escuchamos a diario, para que operen como gestores; los prestadores se les girará directamente pero seguirán en la horca; y un Plan de Beneficios que incluye todo lo que no esté en una lista de exclusiones y, además, se mantiene la exclusión que significan los regímenes contributivo y subsidiado.

En fin, seguiremos pagando más por que se mueran más y más temprano.

Comments are closed.