Levantar oro es la meta de Oscar Figueroa

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Todas las mañanas Óscar Figueroa se levanta con el peso en su mente y en su corazón de tener en sus manos al finalizar la competencia la medalla que más brilla, la medalla que eleve su bandera en lo más alto, la medalla que haga sonar su himno en el coliseo londinense donde levantará el nombre de su país.

Esta será su tercera participación en unos juegos olímpicos, ya estuvo en Atenas y Beijing

Es él, un antioqueño que vio en la Liga del Valle su segunda casa, que dejó la arepa por el pandebono, que cambió la bandeja paisa por el sancocho valluno, que dejó su familia entera por venir a entrenar al Valle y conseguir por tercera vez el tiquete a una justas.

Su paso por los Juegos Olímpicos no son de mucho recordar, una lesión en la mano derecha le impidió que este joven hiciera el arranque en el levantamiento en Beijin 2008, lo que le impidió sumar puntos suficientes y quedó eliminado rápidamente.

En Atenas 2004 la cosa no fue muy distinta, aunque era su primera vez y le fue un poco mejor al clasificarse quinto en la categoría de 56 kg, levantando 280 kg. Los Juegos Olímpicos han sido un abrir y cerrar de ojos.

Pero eso es ahora simplemente un recuerdo. El nacido en Zaragoza, Antioquia, quiere dejar el nombre en alto en sus segundos Juegos. Para ello, una valiosa clasificación en el Panamericano de Monterrey hizo que las ilusiones de este hijo adoptivo del Valle volvieran a salir entre el suelo y las pesas.

Para un humano corriente siempre es difícil superar sus propios límites, y para Figueroa eso no iba a ser diferente; levantar 330 kilos, lo más pesado que había levantado en toda su carrera y en la categoría de 69 kilogramos, cuando siempre participaba en la de 62, hicieron que llegara a Londres con toda la ilusión y convicción de una medalla.

El haber levantado 145 en el arranque y 185 en el envión hicieron de Óscar  uno de los competidores más fuertes del Panamericano, hicieron romper la marca que tenía el campeón del Mundial que se realizó hace seis años, al superarlo por 9 kilogramos, y le dieron un motivo más al colombiano para ser medallista olímpico.

En su estándar se encuentra una medalla de plata en el Campeonato Mundial de Hartelofilia en el 2006 y una preciada del mismo color los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Cartagena en el mismo año.

Por ahora, su familia es el motor de sus sueños, y espera en Londres darles, a parte del orgullo de ser parte de esa unión de sangre, un dinero que los ayude a salir adelante y que sirva para conseguir proyectos que a futuro les den una vida tranquila.

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