Lo emocional v.s. lo racional

0

Por Oscar Gamboa Zúñiga

 No creo se necesite ser psicólogo o siquiatra para entender ciertas conductas y comportamientos de los seres humanos, y que me parece importante reflexionemos sobre ello a propósito de los difíciles momentos por los que atraviesa nuestra sociedad en medio de una polarización que francamente se volvió pasional y delirante.

El problema no es que existan diferencias de visión, pensamiento y narrativas porque precisamente estas diferencias son parte esencial de una verdadera democracia. Que aburrido que a todos nos gustara la misma música, fuéramos hinchas del mismo equipo de futbol o viéramos las cosas de manera monolítica. El tema es cómo manejar racionalmente y no emocionalmente las referidas diferencias; en este manejo esta la trampa en la que hemos caído y que nos esta llevando a la autodestrucción como sociedad.

Desafortunadamente las redes sociales que sin duda alguna se convirtieron en una herramienta fundamental para la vida en sociedad y la comunicación rápida, se han ido también convirtiendo en unas verdaderas armas letales para la desarticulación de la vida en sociedad, al punto que con frecuencia se leen mensajes de personas expresando públicamente que se retiran del tweet, de Facebook o de los a veces fastidiosos grupos de WhatsApp porque no soportan los insultos, agravios y hasta madrazos por expresar así sea con respeto un punto de vista frente a algo.

Al parecer lo emocional nos esta ganado el pulso y con ello la sociedad camina peligrosamente hacia un pronostico reservado que pone a riesgo que las generaciones entre las cuales se cuentan nuestros hijos y nietos puedan vivir, convivir o simplemente sobrevivir. Este manejo emocional. No tiene fronteras, hasta por ponerse una camiseta de un equipo de futbol le puede costas la vida a alguien. Esto es increíble, pero es cierto.

Que decir de la política. Es aterrador que algunos de los que están inmersos en esta desgastante polarización ya estén abandonando los elemento esenciales de las diferencias que repito siempre deben existir en una democracia, para estar dedicados a buscar los filones potenciadores de nuevos rounds en las diarias confrontaciones y agravios. Que si el uno se pone zapatos de una marca, que si el hijo del otro está viendo el partido de futbol en un centro comercial en Miami, que si se vive en tal o cual barrio, que si s tiene tal o cual vehículo, etc. ¡Que mamera ¡

Lo decía en una columna anterior. Pero lo amplío y enmarco en el mensaje que quiero dejar en esta columna. Que por ejemplo quienes estén aspirando a la presidencia de la republica deberían estar haciendo fuerza para que en este último año del gobierno que termina le vaya bien en tres temas principales:

La economía, para que se encuentre “caja” desde donde se puedan financiar los programas sociales y sobre todo los que apuntan a consolidar una paz que se necesita hoy mas que nunca.

El orden público, sería muy duro para un nuevo jefe de estado encontrar un escenario complejo, difícil y desafiante en el orden público ya que esto llevaría a un desgaste político de entrada y a un inevitable redireccionamiento de recursos para atender el tema de la violencia y sus funestas derivaciones.

El tercer tema es el de las relaciones internacionales, donde debe prevalecer el tema de Venezuela por la implicaciones directas que se tienen en Colombia. Cualquier evento que suceda en el hermano país nos repercute frontalmente. La otra relación clave es desde luego con los Estados Unidos. El gran país del norte es el que tiene el mayor peso político y económico en nuestro país ya que de decisiones políticas que se toman en Washington, aunque muchos no lo sepan o entiendan, depende mucho nuestro diario vivir. Y por otro lado el tema económico ya que es el principal destino de nuestros productos y esto lo hace el socio comercial más importante.

Una afectación de las relaciones con Estados Unidos sería funesto para cualquier gobierno en Colombia. Manejar emocionalmente y no racionalmente estos temas es hacerse un harakiri que se va a sentir con mucho rigor cuando ya se este sentado en ese difícil potro que es la presidencia de la república. Es bien sabido que una cosa es estar desde la barrera y otra cosa es estar en la arena.

Entonces la invitación es que hagamos es el esfuerzo por hacer la pausa racional y no dejarnos arrastrar por el huracán emocional en el día-día y en cada acción que se haga, si lo hacemos con seguridad que viviremos mejor y lo mas importante ayudaremos para que otros también lo puedan hacer. ¡Hagamos el esfuerzo…se puede!

Comments are closed.