María Eugenia Pozú, personaje del año en Cali en el 2014

0
MARIA EUGENIA POZU
Foto tomada de la revista Semana

Por la admiración que le producía el uniforme de las policías que rondaban el lugar a donde acompañaba a su madre a la fila de pensionados a cobrar la mesada a la que tenían derecho luego de la muerte de su padre, un ex-policía quien falleció cuando era niña, María Eugenia Pozú decidió convertirse en Policía, tal como lo han sido otros miembros de su familia.

Ingresó a esa institución hace un poco más de 20 años y sus investigaciones para descubrir a los responsables de  delitos de abuso sexual con menores le valió ser escogida como la mejor policía de Colombia. Esa caleña que dedica su vida a combatir bandas criminales para que los habitantes de la capital del Valle estén más seguros es para El Pueblo, el personaje del año de la ciudad en el 2014.

Se relaja oyendo baladas del venezolano Ricardo Montaner o de Julio Iglesias y en su tiempo libre prefiere ir a pescar. Su trabajo lo asume con disciplina y rigurosidad, pero especialmente con paciencia. Ata cabos, oye a las víctimas, se sensibiliza con el dolor de quienes han sido agredidos, evalúa pruebas técnicas hasta que identifica a los victimarios, los sigue y «con el caso armado» lo entrega a los jueces.

Esa fue la fórmula para dar con el «violador de la bicicleta» un hombre de 49 años, que ha pasado la mayor parte de su vida en la cárcel y que sembró el miedo en todo Cali porque atacó a decenas de niñas de aproximadamente 10 años y hoy cumple una larga condena gracias al trabajo silencioso de la intendente Pozú, quien a pesar de haber escogido ser policía por la imponencia del uniforme ahora trabaja vestida «de civil» para camuflarse entre las bandas criminales y obtener información relevante para las investigaciones.

No se casó, ni tiene hijos, pero comparte con una familia compuesta por hermanos y sobrinos a los que malcria como todas las tías que en el mundo han sido.

Tiene la frustración de no haber podido capturar a un abusador sexual de estrato social alto a quien tenía individualizado pero ejerció influencias en el poder judicial y evitó su detención.

En la Sijín de Cali combate ahora el fenómeno del microtráfico. Cree que los jóvenes que se involucran en ese negocio lo hacen porque la justicia es suave con ellos. Aunque sabe que la tarea de ella y sus compañeros como investigadores tienen la responsabilidad de armar un conjunto probatorio que le permita a los jueces actuar.

Es implacable en su trabajo pero reconoce que ha habido innumerables casos en los cuales resulta conmovida por las declaraciones de los delincuentes y califica a los abusadores sexuales de «cobardes» y dice que se llenan de miedo cuando las autoridades los abordan.

Se declara totalmente en desacuerdo con la pena perpetua para los responsables de delitos sexuales como se ha propuesto en el pasado. Desconfía de la capacidad judicial para tener penas «infalibles» y se siente orgullosa de haber sacado de la comunidad mediante condenas ejemplares a los abusadores.

Reconoce que con frecuencia le ofrecen dinero para desviar las investigaciones pero invoca su educación familiar cada vez que la tientan.

Su ejemplo y el de sus dos compañeros pastusos que la han acompañado durante los casi 20 años durante su paso en la Policía que ella invoca cada vez que puede sin duda son un ejemplo de ese tipo de héroes que están por fuera de los focos de las cámaras y de las primeras planas y que deben ser reconocidos por la sociedad, por eso en El Pueblo hemos querido destacar su valor designándola como Personaje de Cali en el 2014.

Comments are closed.