No son 11, somos todos

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/Foto: Juan Camilo PalomarPor Vanessa Córdoba

Twitter: @VCordoba1

Cada vez quedan menos días para que comience el mundial, y la expectativa sobre la suerte de Colombia en Brasil crece con el correr de los días. Ya hay apuestas sobre la ronda hasta la que accederá la selección, y por donde quiera que voy me encuentro algún colombiano que ya tiene boleta y planes para ir a Brasil. Viendo esto, siento que durante este mes seremos 48 millones de colombianos los que vamos a ir al Mundial.

El país entero está muy optimista sobre cómo será el desempeño de nuestra selección en junio, y me parece sano compartir el entusiasmo de la gente. Esto, al final, es una gran motivación para los jugadores, porque los llena de confianza, emoción y orgullo por su país.

Durante la eliminatoria, Colombia fue una selección muy completa. La seguridad de David Ospina en el arco se complementó con el mando del capitán Mario Yepes en la defensa, la picardía de Juan Guillermo Cuadrado, la precisión y entrega de James Rodríguez y la definición de Falcao. Y si a eso le sumamos la actitud en los momentos difíciles como el 0-3 contra Chile en el PT, que terminó 3-3 con aquella emocionante clasificación, entiendo el sentir que se palpa en el ambiente nacional.

Hasta el momento no he tenido la oportunidad de participar en un Mundial, pero si he representado a Colombia torneos internacionales. Muchas veces uno, como familiar o amigo del jugador, cree que expresando su apoyo con el sentir popular de los aficionados hará que este se llene de confianza. No fue hasta que yo era la jugadora que debía representar un país que entendí que a veces esos comentarios de motivación se pueden convertir también en motivo de presión.

Uno de los temores más grandes para uno como jugador es no haber jugado como esperabas, porque además de defraudarte a ti mismo un instante, sientes que lo harás también a todas aquellas personas que te apoyaban y creían en ti.

Manejar esta situación es cuestión de experiencia y madurez, cosa que nuestra selección indudablemente ya demostró que tiene.  No obstante, hay que mantener los pies sobre la tierra, porque en el Mundial todo puede pasar. No queremos repetir lo sucedido en Estados Unidos 94…

Me llena de orgullo saber que Colombia ocupa el quinto puesto del ranking FIFA, y no hay nada más lindo que soñar. Todos estamos donde estamos gracias a un sueño, una ilusión, que en este caso fue el de una nación entera por regresar al Mundial.

Como ya se sabe la frase que acompañará el bus de Colombia: “Aquí no viaja un equipo, viaja todo un país”. Independientemente de lo que pase en Brasil, seguramente no dejaremos de creer en Colombia.

Abrazo de atajada…

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