Nos transformamos o nos transforman

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Por Carlos Eduardo Hurtado Vela

Esta pandemia ha cambiado nuestra forma de vivir, haciendo que actividades que realizábamos de una manera, se estén haciendo de otra forma, principalmente con el uso de la tecnología e incluso obligados sin saberlo ¿qué ha pasado?

Recordemos que, en el foro económico mundial de 2016 fue propuesto y acuñado el concepto de «cuarta Revolución industrial», precisemos como ha sido la evolución de los procesos industriales.

En 1784, vino la Primera Revolución Industrial con la máquina de vapor que permitió acceder a la energía hidráulica y redundo en la mecanización de los procesos industriales.

Posteriormente en 1870, apareció La Segunda Revolución Industrial que consistió en el uso de la electricidad y la línea de producción, tecnologías que permitieron las grandes producciones que hoy observamos.

Finalmente, en 1969 se considera La Tercera Revolución Industrial con la integración de la informática a los modelos de producción tradicionales en su sistema productivo, sin interferir directamente con la línea de producción.

Ahora bien y aquí es el ahora; en que cosiste la IV Revolución Industrial o también conocida como Industria 4.0, de manera sucinta lo trataremos de explicar, consiste en la utilización de las nuevas tecnologías funcionándolas con los mundos físico, digital y biológico, impactando en todas las disciplinas, economías y en la industria con la optimización de procesos y recursos mediante la recolección y el aprovechamiento de los datos.

Pero esto ¿qué es? o ¿cómo se come? Dirán algunos, tal vez sin darnos cuenta hemos entrado en esta IV Revolución Industrial, tratare de dar algunos ejemplos dentro de esta cotidianidad y nueva vida que nos ha tocado.

Tomemos la siguiente cronología de evolución tecnológica. Por ejemplo, un Carro, hasta aquí eso es lo normal es lo que hemos tenido o usado. Luego a este carro le colocamos un computador, es lo que hemos notado hace poco, pues nos dicen se necesita “escanear” para repararlo, este procedimiento permite la detección de fallas o revisiones preventivas, además algunos carros vienen con otras utilidades para usar en el carro. Posteriormente a este carro con computadora le ponemos internet, ya hemos visto esos carros con “google maps”, otras aplicaciones multimedia, etc. y aquí es donde se pone interesante el tema, pues ahora le agregamos Inteligencia Artificial. Esto es la nueva revolución.

La inteligencia artificial se basa en que con los datos se pueda predecir una acción de manera autónoma, basado en un aprendizaje de manera automática. Así podríamos, por ejemplo; si tenemos una ruta cotidiana de siempre ir de la casa a la oficina y viceversa, nuestro carro autónomamente aprenderá esta ruta y la tomará autónomamente, él sabe a qué horas se debe prender, coloca la música que te gusta y a la temperatura a la cual sientes confort.

Sigamos, te has preguntado por qué Netflix te pone películas recomendadas para ti, o porque si ves una publicidad de algún tema en Facebook o Instagram, te “invaden” con más publicidad del mismo tema, eso es manejo autónomo de datos.

O tal vez te has preguntado por qué las cosas tienen internet, porque una nevera, tv, licuadora, aire acondicionado etc. tienen internet, pues es lo que llaman “IOT” internet de las cosas y ya sabes entonces que es para que nos adentremos en el mundo de la Inteligencia Artificial y sepas por ejemplo que desde la nevera se sabrá que te hace falta y te podrán hacer el pedido, para que tú lo pagues o periódicamente te lo envíen o a qué horas llegas para prender el aire acondicionado y el colocara autónomamente el clima que te gusta.

Bueno hasta aquí una parte y hay muchísimos ejemplos, pero en lo público por ejemplo ¿que podríamos tener? Un escenario de voto electrónico para robustecer y engrandecer nuestra democracia, procedimientos administrativos como el Modelo Integrado de Planeación y Gestión que podría estar adaptado a alguna plataforma administrativa de gestión tipo SAP, ORACLE etc., que permita la eficiencia en el proceso y que minimice la posibilidad de actuar del ser humano, que paradójicamente entre más tecnología y menor posibilidad de participación humana, menor será la corrupción.

Además, también estamos usando plataformas de video conferencias para sesiones en Concejos, Asambleas y Congreso, permitiendo que las reuniones se hagan más fáciles, sin necesidad de desplazamientos, logrando que personas converjan para debatir la política en democracia.

También podríamos con el uso de estaciones agroclimáticas o agrometereologicas por ejemplo, con el concurso del IGAC determinar la potencialidad del uso del suelo, si es agrícola y en qué, para producir de manera altamente competitiva y optima, desde ahí construir Planes de Ordenamiento y seguidamente con ello mejores Planes de Desarrollo.

Así también la interacción social se ha limitada por la pandemia y el deporte se ve también inmerso en la tecnología, simuladores con bicicletas estáticas permiten competencias a distancia, cambiando tu recorrido, creando un mundo de deporte virtual; la educación usa la virtualidad, tenemos telemedicina y nosotros desde nuestras casas utilizamos una gran cantidad de aplicaciones para nuestras necesidades.

Ahora bien, el gran reto de las empresas es adaptarse a esta nueva forma de vivir, transformando digitalmente sus procesos de producción, administrativos y logísticos, de manera que estén acordes a nuestro nuevo mundo.

Sin temor, ya verán que muy pronto a todo lo que hagamos, al aplicarles todas estas opciones tecnológicas y de Inteligencia Artificial, estaremos entrando en esta nueva ventana que nuestro mundo y ecosistema nos plantea.

Bienvenida la IV Revolución Industrial.

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