¡Reflexionemos y actuemos!

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Por Oscar Gamboa Zúñiga

No sé si a quienes generosamente leen mis humildes comentarios a través de estas columnas les ha pasado que por estos días hay momentos de confusión, dudas, tristezas, impotencia, desazón, rabia, dolor, incertidumbre y todos esos sentimientos que en su conjunto nos golpea el ánimo de una manera sistémica. Leo y sigo en cuentas de redes sociales a muchas personas que son actores del que he llamado el tinglado de la polarización. Todo esta a las carreras, opiniones y posturas van y vienen, igual agresiones, insultos, irrespetos, en fin, todos esos insumos que le dan tracción a unos carruajes pasionalmente ideologizados que andan en una carrera alocada y sin pausa que nos está destruyendo lo que llamamos sociedad y amenazando la estabilidad democrática de la nación.

Del escenario descrito, me concentro en el sentimiento de la impotencia. ¿Por qué? Porque mientras asistimos a hechos de violencia, bloqueos, desabastecimientos, mentiras, verdades, abusos de uniformados, abusos de quienes promueven los inflexibles bloqueos y el vandalismo y todo lo que ha derivado, como la muertes de bebecitos, el DANE nos está diciendo que se disparó la pobreza y crece el número de hogares donde ya no se ingieren tres sino dos comidas diarias, pero de esto último pocos hablan y no han entendido que este ha sido el principal detonante de la crisis.

Paralelamente con las respuestas que se deben dar a los jóvenes y a quienes pacíficamente están en la protesta, se debe trabajar bajo nuevos esquemas para enfrentar la pobreza y la desigualdad. Aquí cabe un nuevo mensaje a quienes insisten en los bloqueos ciegos e irresponsables. Por Dios entiendan que golpear la economía es golpear a la misma gente por la cual se dice estar luchando. Me dirán en medio de las rabietas que estoy defendiendo a los ricos…NO, pónganse en los zapatos del vendedor de frutas, el del pequeño restaurante, el de la peluquería, el de la pequeña fuente de soda que emplean dos o tres personas. Estos también están cerrando, pero si alguien quiere seguir molestándose, pues el gran empresario también emplea a muchas personas y si no llegan las materias primas para la manufactura o la prestación de servicios, pues no habrá como emplear la gente y seguirá aumentando el desempleo. La desigualdad no se va a disminuir si a los que tienen los empobrecemos, necesitamos es que quienes nada tienen si tengan como vivir dignamente, que reciban salarios justos, que los que más tengan eso si paguen más impuestos y que dejen de dar tantas exenciones de impuestos a quienes no lo merecen.

¡Las respuestas a la crisis no pueden ser de largo plazo, tienen que ser para ya! Nos toca poner a la pirinola en modo todos ponen y aquí se debe empezar por reconocer errores y pedir perdón si es necesario. El gobierno nacional debe reconocer donde se haya equivocado y donde se hayan equivocado sus funcionarios y voceros, sean o no uniformados y se debe ser vehemente y riguroso en el rechazo a excesos y que las investigaciones bajo el debido proceso lleguen hasta el final, pero lo más importante es responder con celeridad desde lo social a aquellos sectores más golpeados y sobre todo a los jóvenes.

Reconozcamos que se intenta reaccionar y esperemos que esa sea la tendencia con mayor dimensión y profundidad. Los promotores del paro deben reconocer que los bloqueos han sido infames y rechazarlos con vehemencia, humildad y grandeza. Los empresarios igual, deben sincerarse y reconocer que a muchos les ha faltado mas compromiso social, ganar algo menos, pero brindar mayores oportunidades de empleo y/o pagar salarios dignos…no considerara que dejar de ganar más es perder. En ultimas esta pandemia nos esta dejando un tremendo mensaje, el cual ya lo sabemos pero que bueno lo enrostremos de nuevo…con muy poco como un minúsculo virus nos vamos de esta vida terrenal y todo se quedara acá y nada nos llevaremos.

La clase política debe entender que este ya es un país con nuevos jugadores que piden ingreso al campo de juego y estos son los jóvenes. Se necesita un cambio de paradigmas, la política no se puede seguir haciendo bajo el esquema clientelar y corrupto. La misma gente que los ha elegido se mamo y creo que a partir de lo que está pasando muchos deben estar pensando en cómo se van a levantar votos para seguir vigentes. ¡O todos ponemos, o todos perdemos ¡

Esta cresta de la crisis podrá pasar, pero no los problemas estructurales y sino los enfrentamos con seriedad, rigurosidad y disciplina, Dios nos libre de lo que se nos viene encima

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