Semana crucial para el matrimonio igualitario

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Mientras diez países ya lo han aprobado, el polémico tema terminará de debatirse en el Senado este martes. Activistas y detractores siguen midiendo fuerzas

Luis Felipe Rodríguez y Edward Soto siguen en vilo porque no han podido realizar el sueño de casarse
Luis Felipe Rodríguez y Edward Soto siguen en vilo porque no han podido realizar el sueño de casarse

Luis Felipe y Edward son novios. Se conocieron hace dos años y ahora se quieren casar. Esta pareja perteneciente a la comunidad LGTBI tiene la ilusión de conformar un hogar y compartir su vida por mucho tiempo. Sin embargo, no han podido hacer realidad su sueño porque en Colombia, legalmente, no existe el matrimonio para personas del mismo sexo.

Luis Felipe Rodríguez tiene 23 años, es licenciado en lenguas extranjeras y profesor de inglés; Edward Soto, por su parte, cuenta con 39 años de edad, también es  licenciado y profesor pero de música. Los estándares de su relación son similares a los de cualquier pareja heterosexual y se basan en el respeto y el apoyo mutuo. Sus metas también podrían sonar muy normales si estuviéramos hablando de un hombre y una mujer: comprar un apartamento, adquirir los enseres del hogar, viajar y lograr metas a corto y largo plazo.

Ambos han seguido al detalle el proceso del proyecto para establecer el matrimonio igualitario en Colombia porque quieren que su unión sea totalmente reconocida y no simplemente limitarse a un contrato.

“No hemos optado por la unión marital de hecho que es lo único que reconoce el Estado hasta ahora a las parejas del mismo sexo en Colombia, primero porque pensamos que son simplemente pañitos de agua tibia que nos ha dado el Gobierno para tenernos contentos; segundo, porque no estaríamos legalmente reconocidos hasta no haber convivido más de dos  años y, tercero, porque confiamos en que muy pronto el proyecto será aprobado y podremos acceder sin limitación alguna a nuestros derechos, a formar una familia legalmente reconocida por un Estado que dice ser social y de derecho”, expresa Luis Felipe.

Entre tanto, el Congreso de la República aplazó nuevamente hasta el próximo martes la plenaria del Senado para debatir el tema.

El presidente del Congreso, Roy Barreras, debió dar un paso al costado y no presidir el debate
El presidente del Congreso, Roy Barreras, debió dar un paso al costado y no presidir el debate

La polémica

El vaya y venga en el Congreso se debe en gran parte a la polarización política que ha despertado el debate por las fuertes posiciones de los partidos para mostrar su fuerza, también ha influido la posición de la Iglesia Católica y diversos grupos cristianos y hasta el escándalo de un acuerdo para enterrar la propuesta, protagonizado por el presidente del Congreso, Roy Barreras, y el pastor cristiano Jhon Milton Rodríguez.

Las posiciones encontradas se fundamentan en diversas maneras de abordar el tema. Por un lado están quienes argumentan, basados en la fe cristiana y los preceptos de la Biblia, que la palabra de Dios dice que las parejas deben estar constituidas por un hombre y una mujer y están destinadas a procrear sus propios hijos. De otro lado están quienes defienden el derecho a la igualdad basados en la ley.

La Iglesia se ha pronunciado públicamente y en una carta dirigida a los congresistas, el Episcopado colombiano le pide al legislativo “un decidido apoyo al verdadero y único matrimonio, constituido por un hombre y una mujer”.

Monseñor José Daniel Falla, secretario general de la Conferencia Episcopal Colombiana y obispo auxiliar de Cali indicó que la Iglesia no tiene nada en contra de las personas homosexuales ni contra el reconocimiento y ejercicio de sus legítimos derechos y que todos tienen la misma dignidad fundamental ante Dios y el Estado.

“Nuestras razones son de una índole muy diversa. Obedecen al reconocimiento y respeto que todos debemos brindar a la persona humana y a sus valores fundamentales; un valor muy importante es la familia, que es el núcleo de la sociedad. Dado que las uniones de personas del mismo sexo poseen características, incluso bilógicas, que las diferencian de la unión del hombre con la mujer, sería injusto otorgarles el privilegio de un reconocimiento que los equipare al matrimonio o a la familia. La justicia no es dar a todos lo mismo sino a cada uno lo que realmente le corresponde”, concluye Monseñor.

El pastor Jhon Milton Rodríguez, presidente de la Asociación de Ministros Cristianos y Evangélicos del Valle, Asmicev, expresa su respeto por toda persona, independientemente de su orientación sexual.

“Nuestra posición no es de agresión para las personas con orientación sexual diversa,  sino de defensa de los derechos de la familia y de los niños, establecidos en la Constitución Política de Colombia, donde se establece que el matrimonio es entre un hombre y una mujer”.

“No tenemos herramientas legales para constituir un matrimonio civil homosexual”: Álvaro Rojas, presidente Unión Colegiada del Notariado Colombiano
“No tenemos herramientas legales para constituir un matrimonio civil homosexual”: Álvaro Rojas, presidente Unión Colegiada del Notariado Colombiano

Y agrega: “consideramos que la ponencia del matrimonio igualitario no responde a lo solicitado por la Corte Constitucional, pues se le está pidiendo al Senado que legisle y reglamente los derechos civiles de la unión entre personas del mismo sexo para que supere el déficit  de protección de dicha relación, y lo que la ponencia del doctor Benedetti está planteando no es la reglamentación de los derechos civiles, sino la reforma a la Constitución Política, pretendiendo así redefinir cerca de cinco artículos, lo que implicaría un acto legislativo o un referéndum ciudadano y no es válido hacerlo por trámite o ley ordinaria como se plantea”.

Asmicev coincide con la Iglesia Católica al poner sobre la mesa aspectos como la naturaleza biológica del hombre y la mujer y el núcleo familiar como base de la sociedad y ambiente propicio para la crianza de los hijos.

Precisamente  el pastor Jhon Milton Rodríguez y el presidente del Congreso, Roy Barreras, agitaron el ambiente al conocerse un pacto suscrito entre ellos donde Barreras se comprometió a no darle paso al matrimonio gay en Colombia. Esto generó que el senador se marginara de presidir el crucial debate.

 La percepción en Cali

En una encuesta realizada por el portal webnoticias.com, los cibernautas aprobaron la constitución del matrimonio igualitario en un 57 % frente a un 43%, que lo rechazó.

El presidente del concejo, José Fernando Gil, quien pertenece a una iglesia cristiana, está en desacuerdo  y dice que su posición tiene que ver con la pareja natural, que se debe constituir entre un hombre y una mujer y así crear un ambiente ideal para la crianza de los hijos. “La comunidad LGTBI tiene todas las garantías a que se les respeten sus derechos constitucionales pero eso no implica que vamos a tergiversar una institución tan importante como el matrimonio  para adecuarla a los propósitos de un sector de la población”, enfatizó.

“Rogamos a Dios que guíe al Congreso en su importante responsabilidad”: Monseñor José Daniel Falla, secretario general de la Conferencia Episcopal
“Rogamos a Dios que guíe al Congreso en su importante responsabilidad”: Monseñor José Daniel Falla, secretario general de la Conferencia Episcopal

El futuro

Ante la probabilidad de que el proyecto se hunda, su ponente, el senador Armando Benedetti, dijo que la Corte Constitucional deberá seguir legislando sobre el tema y esbozó que se mostraría muy decepcionado si eso sucede.

Sin embargo, de perder esta nueva batalla política, la comunidad LGTBI podría seguir contando con armas jurídicas para lograr su cometido. De acuerdo con una orden de la Corte Constitucional, si el próximo 20 de junio no está legislado el matrimonio igualitario, las parejas homosexuales podrán acudir ante un notario o juez competente a solemnizar y formalizar un vínculo contractual que les permita constituir una familia.

EL PUEBLO habló con el presidente de la Unión Colegiada del Notariado Colombiano, Álvaro Rojas, quien dijo que si se cumple el plazo expedido por la Corte, las parejas homosexuales podrán asistir a cualquier notaría a solemnizar un contrato que básicamente es una escritura pública.

“Si no tenemos una norma,  no podemos aplicar la figura del matrimonio porque podríamos usurpar funciones que no son nuestras; el notario es un testigo oficial que cumple el deber de hacer solemne el deseo de conformar un hogar pero no podemos decir que estas personas estarán unidas en legítimo matrimonio civil”, expresó.

En Colombia nunca se ha celebrado un matrimonio de personas del mismo sexo pero sí se realizan uniones maritales de hecho desde hace doce años a través de las cuales cerca de 6500 parejas se han unido. Esta figura garantiza los derechos patrimoniales y pensionales de la pareja, al igual que la vinculación al sistema de seguridad social, pero no están casados.

De hecho, el notariado ya está preparado para celebrar estas escrituras públicas a partir del 20 de junio, a través de un contrato que aún se encuentra en borrador y al que tuvo acceso EL PUEBLO. Básicamente el texto es una escritura pública que solemniza el vínculo marital entre personas del mismo sexo; los miembros de la pareja aparecen como “los contratantes” y aclara que el matrimonio civil es una figura reservada para las parejas conformadas por un hombre y una mujer. Cumplidos los requisitos, el contrato declara que los contratantes formalizan un vínculo como pareja estable con los derechos y obligaciones que se derivan de la constitución de una familia. En ningún momento, este documento contempla la palabra matrimonio.

Pero para Luis Felipe y Edward un simple contrato no es la opción. Seguirán esperando el desarrollo del debate y dando la pelea por lograr un objetivo con el cual siempre han soñado: casarse y, de ahí, iniciar un nuevo camino, buscando el derecho a la adopción. Otro tema que de seguro será igual de polémico.

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