“Tenemos equipo para ganar una Copa Davis”: Mauricio Hadad

0

El capitán de Colombia en Copa Davis en entrevista exclusiva con EL PUEBLO dejó ver su amor por Cali y por sus inicios en el tenis, contó detalles de la amistad con María Sharapova y a pesar de haber ganado tanto, dice que todavía le quedan sueños por cumplir en el deporte.

Mauricio Hadad es el Capitán de Colombia en los encuentros de Copa Davis /Foto: Juan Camilo Palomar - EL PUEBLO
Mauricio Hadad es el Capitán de Colombia en los encuentros de Copa Davis /Foto: Juan Camilo Palomar – EL PUEBLO

Es un hombre apasionado por lo que hace. Vive y siente el tenis como pocos otros en la historia del país. Cree que Colombia tiene en frente a algunos de los mejores de la historia del tenis nacional. Su mayor fortuna, dice, es haber sido uno de los mejores del mundo cuando jugó y estar de nuevo entre la élite mundial como entrenador.

En la conversación, Mauricio dejó ver su lado más caleño y familiar. Está feliz de regresar a la ciudad donde nació y se formó, asimismo de poder volver a disfrutar del chontaduro al lado de sus padres. Espera cumplir las expectativas que ha generado en la ciudad y en el país la posibilidad de volver a avanzar hacia el repechaje del Grupo Mundial con Colombia en Copa Davis.

¿Cómo ha sido el recibimiento de los caleños al equipo y a usted como hijo de esta ciudad?

Muy bien, nos sentimos en casa. Cali es mi ciudad, yo crecí aquí y por eso estamos muy contentos de haber escogido a Cali como sede, la gente nos ha atendido siempre bien.

Cuál es su historia como leyenda del tenis caleño y colombiano

Empecé jugando aquí, en la Liga de Tenis del Valle, donde di mis primeros pasos como jugador, donde me enseñaron a jugar y me motivaron para llegar a ser lo que alcancé a ser: uno de los mejores jugadores del mundo. Estoy muy contento de poder estar aquí de nuevo, devolverle algo a la afición caleña con este equipo de Copa Davis que ojalá pueda llegar al Grupo Mundial.

¿Qué recuerda de sus inicios en el tenis aquí en la Liga?

Que yo era muy bravo. Era muy bravo en la cancha, pero a medida que fui creciendo y madurando me fue cambiando el temperamento. Siempre he tenido muy bonitos recuerdos de toda esta área porque aquí fue donde crecimos.

Y como entrenador, ¿sigue siendo bravo?

No… Son adultos. Cuando hay que hacerles una recomendación se les hace o cuando hay que tratar de explicarles alguna cosa se les explica, porque de todas maneras yo tengo experiencia y por eso estoy ahí como Capitán.

Nos hemos entendido muy bien. Nos llevamos supremamente bien y tenemos una gran relación con los muchachos (del equipo Colombia).

¿Hace mucho no venía a Cali?

No, vengo frecuentemente porque mis papás todavía viven aquí en Cali, entonces trato de venir unas dos o tres veces durante el año.

¿Siguen en la casa donde usted creció y vivió sus primeros años?

En la misma de siempre. Cada que vengo somos los mismos, los vecinos son los mismos. Llevamos allí 43 años.

¿Qué es lo más caleño que tiene Mauricio?

Me encanta el chontaduro y la manga biche.

El ex tenista y entrenador quiere ganar su segundo Grand Slam este año /Foto: Juan Camilo Palomar - EL PUEBLO
El ex tenista y entrenador quiere ganar su segundo Grand Slam este año /Foto: Juan Camilo Palomar – EL PUEBLO

¿Y qué ha llevado de lo caleño al exterior?

La salsa de Guayacán, del Grupo Niche… En estos días me estaban preguntando los muchachos que si a mí me gustaba la salsa y yo les dije: “Cómo así, ¿dónde crecí yo?”. Yo crecí oyéndolos a ellos, a Guayacán y al Grupo Niche, entonces eso siempre lo trato de llevar al exterior.

¿Es buen bailarín de salsa?

No… (Risas) eso sí fue lo único que no pude. Mi esposa dice que a ella le metieron gato por liebre porque le dieron al único caleño que no sabe bailar (risas). Mejor escucharla…

¿Cómo es la familia de Mauricio?

Mi esposa es colombiana, mis dos hijos nacieron en Estados Unidos, donde vivimos. Y sí, el trabajo mío es viajando y lógicamente cuando termino los viajes tengo que ir a la casa, estar ahí con mi familia pero igual es duro. El tenis mundial no es en un solo país ni en un solo sitio, entonces a veces se torna difícil.

¿Cuando era niño y decidió jugar tenis, se imaginó que iba a llegar a ser lo que es hoy?

No, la verdad no. Siempre tenía la ilusión de ser tenista, vivir del tenis, pero pues he logrado cosas importantes y siempre fue esa mi ilusión. Afortunadamente lo he podido lograr y ahora como entrenador he tenido muy buenos resultados.

¿Hasta dónde quiere llegar en su carrera?

Uno siempre quiere más. Yo gané como entrenador el Wimbledon con María Sharapova, me gustaría ver a estos muchachos en el Grupo Mundial, me gustaría estar dirigiéndolos ahí, y ¿por qué no? Tenemos un equipo tan bueno que con ellos se puede pensar en ganar una Copa Davis.

¿Qué concepto tiene de cada jugador de este equipo que presenta Colombia para la Copa Davis?

Alejandro es un luchador incansable, un gran profesional e inmejorable trabajador. Juan Sebastián es un gran jugador de dobles que ha encontrado en esa modalidad su forma de vida y su pasión por el tenis.

Robert siempre ha sido, desde muy pequeño, un gran ser humano. Cuando jugó en la universidad de Estados Unidos fue el número uno de su grupo y ahora que ha estado jugando con Juan Sebastián dos años seguidos, han encontrado con la modalidad de dobles su mejor forma de vivir el tenis.

Y bueno, Santi es Santi. Es el que más habla en el carro, el que más habla en el hotel. Siempre está pendiente de todos y por eso le decimos “el viejito”.

Hablemos de su experiencia con María Sharapova. ¿Qué le dejó después de haber trabajado con la reina del tenis?

Me dejó una muy bonita impresión, una gran amistad con ella. Un recuerdo que para mí será inolvidable es el campeonato en Wimbledon, y mucha experiencia, de cómo se trabaja un jugador para llevarlo a ese nivel y para ganar torneos de ese nivel.

Con ella todavía sigo en contacto y creo que lo vivido como entrenador de ella me dio mucha confianza de que las cosas que uno trabaja en realidad funcionan, y funcionan muy bien.

¿Ve en su juego algo reflejado de lo que usted le enseñó?

De hecho sí. Cuando estuve con ella ahora en diciembre en Bogotá me dijo que se acordaba de un par de cosas que yo le había dicho y siempre se acuerda cuando está jugando. Eso me dio risa y alegría porque quiere decir que todavía se acuerda de las cosas que hicimos nosotros cuando trabajamos hace diez años.

¿Y cuáles son esas dos lecciones de las que se acuerda ella?

Una eran los ángulos, la manera como abrís la cancha, y la otra era que cuando hay un punto de quiebre en un segundo saque, la devolución del servicio no se puede fallar. Es algo técnico…

¿Qué otras ofertas le han llegado de tenistas importantes a nivel mundial que quieren tener la oportunidad de ganar grandes torneos como lo hizo con Sharapova?

Hasta poco menos de un año, como nueve meses, trabajé con una jugadora inglesa que se llama Heather Watson. Cuando yo comencé con ella estaba en el ranking 120 de la WTA y cuando terminé con ella estaba en el puesto número 38. Tuvimos una gran relación. Incluso ganó un torneo de la WTA –hacía 30 años que una jugadora inglesa no ganaba un torneo de esta categoría- y ahora estoy a punto de empezar un nuevo trabajo con otra jugadora inglesa que es Laura Robson, de quien estamos esperando que se recupere de una lesión en una muñeca para poder empezar el trabajo con ella.

Cuando no está impartiendo táctica, Hadad entrena a los más jóvenes con partidos de igual a igual /Foto: Juan Camilo Palomar - EL PUEBLO
Cuando no está impartiendo táctica, Hadad entrena a los más jóvenes con partidos de igual a igual /Foto: Juan Camilo Palomar – EL PUEBLO

Volviendo al tema de Colombia en la Copa Davis, ¿este año es el de la revancha?

Esa es la idea. Aprovechamos la oportunidad de acceder al repechaje, es la tercera vez que Colombia va a tener esta posibilidad y por eso decimos que para nosotros la tercera es la vencida. Ojalá así se nos dé con el ingreso al Grupo Mundial.

¿Cómo valora la actualidad del tenis colombiano, que parece estar en un renacer triunfal?

Es por la actuación que están logrando en cada torneo. Lo bien que le ha ido a Santiago, Alejandro, a Juan y a Robert, eso crea afición, y si los niños ven que hay unos ídolos y ven a dónde están llegando pues también van a querer jugar y llegar allá. Eso hace que crezca la afición, es el mérito de estos muchachos.

¿Sintió el escepticismo que había hasta hace poco con estos jugadores, impulsado muchas veces por la prensa y otras personas?

No, uno como tenista o como entrenador siempre hace lo mejor que puede y siempre está tratando de seguir adelante haciendo lo mejor posible. Uno es un personaje público que tiene que estar dispuesto a todo tipo de críticas, unas que son buenas y otras malas, destructivas, pero si uno está consciente y sabe lo que está haciendo no se puede dejar afectar por cosas que piense la gente de afuera.

Además de la clasificación de Colombia al Grupo Mundial, ¿qué otro objetivo tiene Mauricio con el tenis?

Lógicamente me gustaría volver a trabajar para ganar de nuevo un Grand Slam como entrenador, como el que se ganó con Sharapova en el 2004.

¿Y cuál es el logro más valioso que ha conseguido como tenista primero y luego como entrenador?

Como tenista fue el torneo que gané en el 95 en Bermuda, y como entrenador fue el Wimbledon con Sharapova.

Comments are closed.