Uribismo: con aval pero sin firmas

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En cinco departamentos del país, el movimiento Centro Democrático no alcanzó el número de firmas requeridas para postular a sus candidatos a la Cámara de Representantes. En el Valle del Cauca sucedió todo lo contrario porque se superó el número de firmas solicitadas.

URIBE AVAL

Mientras en Popayán esta semana se conoció el fallo del Tribunal Superior del Distrito Judicial de esa ciudad, que negó la tutela a través de la cual el movimiento Centro Democrático pretendía desvirtuar la decisión de la Registraduría Nacional, que le anuló 30.237 firmas de las más de 70.000 que presentó en este departamento para registrar a sus cuatro candidatos a la Cámara de Representantes. En el Valle del Cauca sucedió todo lo contrario.

Entregaron 169.737 firmas, que no solo superaron las 49.773 requeridas como mínimo, sino que cuando la Registraduría Nacional llegó a las 70.000, decidió suspender el conteo porque se había superado el tope.

Con este panorama polarizado para el uribismo se pone en entredicho en algunas regiones lo que los jefes de campaña del Centro Democrático han enarbolado: que tendrán mayoría en el Senado y en la Cámara. Primero porque no solamente fue en el Cauca donde le anularon las firmas, sino en cuatro departamentos más; uno de ellos fue Casanare, donde esperaba sacar el 50 % de la votación a favor de los candidatos de este partido.

No obstante, pese a la decisión que han ratificado esta semana los jueces de la república, el Centro Democrático aún tiene la posibilidad de acudir a otras instancias, solo que esta vez el tiempo juega en su contra pues no le alcanzaría para lograr participar en las elecciones del 9 de marzo, así utilicen la estrategia jurídica de moda: la tutelatón, como lo han anunciado.

“Es un golpe muy duro para nosotros, aunque lo recibimos con respeto y educación. Pero hay que dejar claro que seguiremos en la lucha para tratar participar en las elecciones, aunque no tengamos mucho tiempo”, anotó Eduardo José González, una de las personas que pretendía ser candidato a la Cámara de Representantes por ese movimiento en el departamento del Cauca.

El otro sinsabor que no termina de atormentar a este movimiento que lidera el expresidente Uribe es que, como se observa en el mapa y según las inconsistencias en las firmas, todo indica que no pudieron alcanzar los registros en los departamentos donde aún son fuertes las Farc: Cauca, Nariño, Casanare, Arauca y Putumayo.

O sino, vale la pena recordar varios hechos que sucedieron durante el proceso de recolección de firmas del movimiento Centro Democrático: el primero está relacionado directamente con el Cauca, cuando voceros del movimiento denunciaron que 22 jóvenes que colaboraban en la recolección de firmas en el municipio de Silvia fueron amenazados por supuestos guerrilleros de las Farc.

Posteriormente, a principios de este año, el movimiento Centro Democrático emitió un comunicado diciendo que “con crímenes y amenazas de muerte obligaron a candidatos y electores de nuestro movimiento en el departamento de Putumayo a renunciar a la campaña”.

Pero aunque eso puede constituirse eventualmente en una violación al derecho a elegir y ser elegido, también es bien sabido que al uribismo no le ha ido muy bien en las últimas elecciones en estos departamentos.

En las elecciones de Congreso de 2006, cuando Álvaro Uribe buscaba su reelección y estaba tan fuerte en varios departamentos del país, el Partido de la U, en el Cauca obtuvo 30.673 votos de 712.418, que era el potencial electoral de ese departamento. Mientras que con ese mismo potencial pero a la Cámara de Representantes, obtuvo 17.407 votos.

El otro ejemplo es Nariño, cuando en esas mismas elecciones, de las 861.168 personas habilitadas para votar, por ese movimiento al Senado apenas lo hicieron 35.072 sufragantes. Mientras que a la Cámara el total de votos obtenidos fue de 9.200. No obstante, paradójicamente en su carrera por la reelección presidencial, en 2006, Álvaro Uribe ganó en cuatro de los cinco departamentos que esta vez le dan la espalda, a excepción de Nariño, donde fue segundo después del Polo Democrático Alternativo. Mientras tanto, en el Valle del Cauca Uribe se quedó con la primera votación, alcanzó los 649.995 votos de los 2.693.304 que constituían el potencial electoral.

Así las cosas, la decisión de la Registraduría Nacional dejó en claro no solo que el movimiento Uribe Centro Democrático no tendrá candidatos a la Cámara en 5 de los 32 departamentos del país, sino también que su decisión pone en tela de juicio la legitimidad con la que se hizo el proceso de recolección de firmas.

Por eso, vale la pena analizar lo que le dijo a EL PUEBLO el director nacional del Censo Electoral, Luis Carlos Donado Avella, quien expresó que en todos los casos la mayoría de firmas anuladas fue porque el número de cedula no correspondía con los nombres consignados o porque las firmas no pertenecían al censo del departamento.

Una vez concluido este capítulo, tal parece que el uribismo que ha anunciado tener mayoría en el Congreso de la República, ahora ya no contará con por lo menos cinco representantes de las 25 listas que tenía en todo el país (ahora 20) contando que en cada uno de esos departamentos (anulados) hubiera sacado uno elegido. Y más aún, si se analiza que, según los cálculos de su partido, espera sacar más del 50 % de los votos en Antioquia, Casanare, Cundinamarca y Meta. Es decir que de Casanare, donde le fue mal con la recolección de firmas, no esperaría mucho.

Ahora bien, según el colectivo del Centro Democrático, el Valle del Cauca no cuenta entre sus cálculos para sacar una importante votación, pues según un documento que filtró hace varios meses el portal La Silla Vacía, la estrategia del uribismo está en seis regiones: en 8 departamentos calculan sacar 0 votos de opinión: Amazonas, Atlántico, Córdoba, Guainía, Guaviare, San Andrés, Vaupés y Vichada; mientras que en Antioquia, Casanare, Cundinamarca, Meta y en el exterior esperan obtener más del 50 % de los votos. Para el uribismo, Antioquia es la gran esperanza porque calculan obtener 750.000 votos y en Bogotá para ellos serán 409.686.

Sin embargo, como lo anotamos, por ningún lado nombran al Valle del Cauca a pesar de que, contrario a sus cálculos, fue el departamento donde obtuvieron 169.737 firmas, superando el mínimo, que son 49.773 firmas. Todo lo opuesto a lo que pasó en Casanare, departamento que sí nombraban pero donde no pudieron ni con las firmas para registrar a sus candidatos a la Cámara de Representantes.

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